Desde los tiempos más antiguos, las civilizaciones han reflexionado sobre el devenir de la humanidad, pero pocas voces lo han hecho con la profundidad y la claridad de René Guénon. En El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, el autor presenta un análisis implacable del colapso espiritual de la era moderna y de Occidente, trazando un paralelismo entre el dominio creciente de lo cuantitativo y la decadencia de los valores cualitativos que alguna vez gobernaron la vida humana.
En este ensayo asombrosamente profético, Guénon expone cómo el avance desmedido de la tecnología y la ciencia profana han reducido el mundo a un reino material, donde la cantidad prevalece sobre la calidad, y el sentido del sagrado se desvanece. Apoyado en fuentes tradicionales, desde la metafísica hindú hasta la teología cristiana, el autor desvela las señales de una crisis final en el ciclo de la humanidad, el cual avanza inexorable-mente hacia su culminación.
Para aquellos que buscan comprender el trasfondo espiritual del caos contemporáneo, esta obra es una lectura esencial, revelando una visión impregnada de sabiduría ancestral. La vigencia de sus ideas, escritas ori-ginalmente en 1945, resuena aún más en nuestros días, convirtiéndola en un texto indispensable para tiempos apocalípticos.
Un inspirador testimonio sobre las lecciones que nos han dejado los griegos sobre el arte de correr.
¿Por qué corremos? Todo el esfuerzo y el dolor, ¿con qué fin? ¿A qué obedece este amor por la tonificación muscular, la velocidad y el sudor? Los deportistas de la Grecia clásica fueron los primeros en plantearse estas preguntas, los primeros en suspender la guerra, el trabajo o la política para disfrutar de celebraciones públicas de las proezas atléticas, como en los célebres Juegos Olímpicos. Inventaron el deporte y también fueron los primeros en comprender cómo la actividad física se relaciona con nuestro bienestar mental.
Después de toda una vida entre libros y gramáticas, tratando de ver el mundo como un instruido griego de la antigüedad, Andrea Marcolongo empezó a entrenar y se propuso aprender a correr como ellos. Lo hizo acompañada por el primer manual deportivo de la historia, De arte gymnastica, de Filostrato, y motivada por un loco propósito final: correr un maratón. Mejor dicho, correr los 41,8 kilómetros que separan Maratón de Atenas, como hizo el soldado Filípides hace dos mil quinientos años, antes de caer al suelo extenuado. En el proceso, Marcolongo profundizó en su comprensión de la antigua civilización a la que ha dedicado décadas de estudio y descubrió más sobre sí misma de lo que jamás hubiera soñado.
Obra perteneciente al último periodo de la producción aristotélica, Acerca del alma prolonga, aclara y concreta algunas de las teorías fundamentales desarrolladas en los libros centrales de la Metafísica. En este tratado la pregunta no es si el alma existe o no, sino «a qué género pertenece y qué es el alma». A partir de aquí, Aristóteles desarrolla, a lo largo de los tres libros que componen la obra, una teoría nueva y vigorosa acerca del alma alejada de las especulaciones anteriores, aunque no exenta de ambigüedades internas. Presentada en una traducción precisa y muy bien actualizada, se trata de uno de los grandes hitos de la producción aristotélica en lengua española.