Pildoritas para el alma es una vida narrada en forma de testimonio y en ese
sentido es una invitación a experimentar la gracia y el poder de Dios en cada
instante de nuestra vida. Es una degustación de lo que podemos llegar a
saborear cuando somos capaces de poner nuestra confianza en el Creador y
decidirnos por una vida pegada a Cristo, en donde estemos conectados
minuto a minuto, segundo a segundo, dependiendo en cada paso del poder
de su gracia y su cuidado.
Pildoritas para el alma, es un conjunto de reflexiones que nos hablan de
momentos de sublime experiencia con el Padre Celestial y está dirigido al
alma angustiada, como también para los corazones desvalidos y para aquellos
que atraviesan por etapas de falta de fe. Es un bálsamo que trae aliento al
alma, es una voz que nos dice: sí, Dios todavía hace milagros, aún en medio
del desierto y la aridez espiritual de estos tiempos.
Es una catarsis fruto de pasar tiempo en Su presencia. Es el testimonio
oportuno para una generación en crisis, que a su vez lleva un curso en el que
la prisa, lo banal y mediático se encargan de generar confusión y destruir, lo
cual se convierte en evidencia de que dicha generación necesita con suma
urgencia volver sus ojos a Dios, el dador de la vida, nuestra única esperanza,
y en tal sentido reconocer que Él es el único que puede calmar nuestros miedos
y ansiedades y darnos paz, no como el mundo la da, sino la paz verdadera
que es la que realmente nos traerá seguridad y pleno sosiego frente al caos y
la desesperanza.
La admiración que siente mi queridísimo Padre Manuel García por SS Pablo VI la siento en muchas de las expresiones utilizadas por él. Incluso, diría que P. Manuel lo siente como un padre, es decir, es como un mentor que le enseña y le guía. Sus libros, los devora y tritura. Para mí, SS Pablo VI lo cuida en todo momento. Han establecido una relación bien profunda. " - Ing. Randolph Vargas B.
La educación debe empezar por el principio. Si la ciudadanía legal comienza, en nuestro país, a los dieciocho años, la ciudadanía "educativa" debe empezar mucho antes. Para ello es necesario que las propuestas concretas de acción cívico-social en el aula partan de una amplia reflexión pedagógica que favorezca un clima de ciudadanía en los centros escolares. Una reflexión que permita a los educadores profesionalizarse en la función comprensiva, como mediadores e intérpretes, de los acontecimientos cívicos. La educación cívico-social no debe acentuar el papel de estudiantes o alumnos, sino el de aprendices de la ciudadanía democrática. Este libro pretende colaborar en esta dirección considerando, principalmente, las posibilidades de la educación cívico-social en la educación infantil. ¿Cómo puede el educador contribuir a la formación cívica? ¿Cómo se puede comprender y aplicar el principio de interdependencia humana en la educación infantil? El objetivo cívico-social de que los alumnos adopten críticamente los valores democráticos ¿se puede lograr en la educación infantil? ¿Cuáles son los itinerarios de formación de los educadores para que contribuyan a la formación crítica de sus alumnos? A estos y otros interrogantes trataremos de dar aquí respuesta.
Cuando aquella noche de 1964 Muhammad Ali, conocido por entonces como Cassius Clay, saltó al cuadrilátero para enfrentarse a Sonny Liston, fue contemplado por todo el mundo como un irritante adefesio que se movía y hablaba demasiado. Seis rounds después, Ali no sólo se había convertido en el nuevo campeón del mundo de los pesos pesados: era el «nuevo hombre negro» que en poco tiempo transformaría la política racial, la cultura popular y las nociones de heroísmo de Estados Unidos. Explorando la ascensión de Ali desde los gimnasios de Louisville, Kentucky, el autor crea un lienzo de incomparable riqueza y nos ofrece un minucioso retrato de las mafias que controlaban el negocio, de los columnistas que dominaban la información deportiva, de un audaz Norman Mailer y de un enigmático Malcom X. Nadie ha captado a Ali con tanta viveza, pasión y sagacidad como David Remnick, ganador de un premio Pulitzer y director de The New Yorker. Pero Rey del mundo es mucho más: es la crónica de una de las épocas de Estados Unidos -la década prodigiosa- más vitales y vertiginosas; y hace justicia a la rapidez, gracia, valor, humor y entusiasmo de uno de los más grandes atletas y de una de las personalidades más irresistibles de nuestro tiempo.
«Revela detalles que ni los más cercanos a Ali han sabido nunca. Una historia fascinante.»
The New York Times