¿Cómo despertar en los niños el amor por la lectura? ¿Es posible que disfruten de los libros en un mundo lleno de pantallas? ¿Cómo podemos guiarlos para que la lectura sea una aventura y no una obligación?
Leer es mucho más que descifrar palabras: es abrir puertas a la imaginación, al conocimiento y a la empatía.
Un niño que lee desarrolla pensamiento crítico, amplía su mundo y encuentra respuestas, y nuevas preguntas, sobre sí mismo y su entorno. Pero la lectura también es un acto social: compartir historias fortalece vínculos, genera diálogo y crea comunidades.
En el 2018, tuve el gran privilegio de sentir por primera vez la presencia de Dios y escuchar su voz. Fue tan maravillosa aquella incomparable experiencia que inmediatamente reconocí que jamas sentiría algo igual en mi vida.
Una de las tantas cosas que empezaron a cambiar, y que empece a sentir a partir de ese momento, fue un ferviente deseo por describir y compartir aquella mágica experiencia con todo el mundo, para que, al igual que yo, descubrieran lo tan sencillo, real y cercano que tenemos a Dios.
Las Shaarei Keddushah (las Puertas de la Santidad) es considerado el libro por excelencia de la cábala práctica. Escrito por el rabino Jaim Vital, es un manual para acceder a la santidad, que el que fuera uno de los más brillantes discípulos de Isaac Luria escribió para mostrar “cuál es el camino que conduce a la luz que ilumina los secretos de la Torah” a quienes deseen “aprender cómo elevar su alma hasta su raíz divina”.
A pesar de su voluntad pedagógica, es un libro que esconde más de lo que dice. Vital vela buena parte de las enseñanzas que pretende comunicar a través de la guematria o el notarikon. El motivo es que la cábala práctica linda con lo mágico-teúrgico y, por lo tanto, entraña ciertos riesgos para quienes se implican en sus procesos. “La impureza de las klippot se adhiere al hombre que intenta alcanzar la visión a través de la cábala práctica”, advirtió el sabio.
Sin embargo, el lector que atraviese el umbral de estas Shaarei Keddushah por la lectura y con vocación de estudio se encontrará con un texto apasionante, que observa la Torah, el Talmud y el Zohar con una audacia y una hondura que apreciamos en muy pocos autores.