En este libro se abordan los fundamentos teóricos del debate contemporáneo en torno a la educación como bien público y común. Para ello, se analizan las bases teóricas de los conceptos de “bien común” y “bien público” y su relación con la doble condición de la educación como “derecho” y “servicio”. Además, se estudian diferentes comprensiones posibles de la educación en un contexto de privatización y mercantilización crecientes. El libro reivindica a la educación como un bien público y común, a las escuelas como las instituciones que mejor capacitadas están para extender y asegurar derechos y oportunidades para todos, y a sus docentes como quienes hacen cumplir las promesas democratizadoras de la educación para cada estudiante.
Educar no es una fórmula aprendida y fija, sino una aventura vital que te reta una y otra vez a revisar quién eres y cómo quieres vivir. Nos lo recuerda la educadora Marina Escalona en estas páginas llenas de reflexiones y preguntas. Una invitación inspiradora y enriquecedora para descubrirnos y crecer en familia.
Los niños, adolescentes y jóvenes de hoy en día son, por desgracia, protagonistas de periódicos y estadísticas por el creciente numero de crisis de ansiedad, depresiones, trastornos alimenticios y suicidios que sufren. Crisis que se han agudizado y hecho más visibles en estos años de pandemia. Su motor interior, ese sofisticado engranaje de emociones, pensamientos y acciones, no encuentra la forma de fluir con los dolores cotidianos y este cúmulo de interrogantes y desatenciones se convierte en una carga insostenible. Este libro ofrece una mirada nueva y recursos concretos y aplicables en el día a día para hacer de cualquiera de las pruebas que nuestros hijos y alumnos se encuentran en el camino una oportunidad de crecimiento, de creatividad, de confianza, de libertad no exenta de responsabilidad, de fuerza vital. Miremos la vida como un juego donde padres e hijos; adultos, niños y jóvenes, podemos pasar de ser pasivos sufridores de sus trampas, a ser jugadores conscientes, co-creadores de todos sus movimientos, para no dejar nunca de crecer en ellos. Lo importante es saber desde dónde vivimos cada mañana la partida que nos ofrece el día. Tomar conciencia de esto puede cambiar completamente la vida y volver a poner en marcha nuestro motor interior.
De las muchas obras teatrales que escribió Esquilo a lo largo del siglo v a. C., tan solo siete se han conservado completas. A pesar de ello, son suficientes para considerarlo no solo uno de los autores más grandes de la Antigüedad, sino también el escritor que moldeó la tragedia como género literario. Fue él quien adaptó una serie de mitos y los dotó de un estilo dramático que nunca había existido.
Conocer a Esquilo es sumergirse en los orígenes de la tragedia, y quizá el mejor libro para entender la magnitud de sus logros es el lúcido ensayo clásico que Gilbert Murray le dedicó. Aquí están todas y cada una de las claves que hicieron de Esquilo un gigante que alumbró todo el género teatral posterior.