A lo largo del siglo xx, el comunismo tomó el poder en Europa del Este y rehizo las ciudades a su imagen y semejanza. Destruyendo la planificación urbana del pasado imperial, se propuso transformar la vida cotidiana. Los amplios bulevares, los épicos rascacielos y las vastas urbanizaciones fueron una declaración enfática de una idea no capitalista. Ahora, los regímenes que los construyeron han desaparecido, pero de Varsovia a Berlín, de Moscú a la Kiev posrevolucionaria, los edificios, su legado más evidente, permanecen. Hatherley, un brillante e ingenioso crítico urbano, nos propone un viaje al mundo perdido de la arquitectura socialista. Muestra cómo se ejercía el poder en estas sociedades, rastreando los bruscos y repentinos zigzags del estilo arquitectónico oficial comunista: el rococó supersticioso y despótico del alto estalinismo, con sus monumentos conmemorativos patrioteros, sus palacios y sus castillos secretos para policías; la obsesión de Alemania del Este por los paneles prefabricados de hormigón; o los metros de Moscú y Praga, una espectacular reivindicación del espacio público que fue más allá de lo que cualquier vanguardia se atrevió a hacer. Es una historia íntima de la Europa comunista del siglo xx contada a través de sus edificios, pero también una importante reflexión sobre el poder y lo que este hace en las ciudades.
El primero de los escritos, «La doctrina marxiana», proviene de la obra magna de Schumpeter, "Capitalismo, socialismo y democracia" (publicada por esta misma editorial), y analiza la figura de Marx como «profeta», sociólogo, economista y «maestro». El segundo, «El "Manifiesto comunista" en la sociología y la economía», fue redactado con motivo de otra efeméride, el centenario de la publicación del panfleto de Marx y Engels. En ambos ensayos, lejos de un intento de glorificar o desacreditar a Marx, encontramos la neutralidad valorativa y la fina ironía que caracterizan a Schumpeter, quien ha sido definido como «el hombre más culto, penetrante e inteligente que ha dado el mundo contemporáneo».
Desde la primera edición de " Neuroeducación " , hace ya cuatro años, se ha incrementado enormemente el interés por una nueva enseñanza y educación basadas en cómo funciona el cerebro.
Es un hecho incontrovertible que lo que somos, pensamos, sentimos, aprendemos, memorizamos y expresamos en nuestra conducta y lenguaje es expresión del funcionamiento de nuestro cerebro en interacción constante con el resto de los órganos del cuerpo, y de este con todo lo que le rodea, desde lo físico y lo químico, a lo familiar, lo social y la cultura en que se vive.
En los 22 capítulos que constituyen este libro que ahora presentamos en su segunda edición revisada, se habla de la importancia de la emoción y la empatía, de la curiosidad, de los mecanismos de la atención, del propio proceso cerebral del aprendizaje y consolidación de la memoria, de los ritmos circadianos y de tantos otros ingredientes que influyen para innovar y mejorar la enseñanza. El interés generado nos lleva a albergar con ilusión la esperanza de que ocurran cambios importantes en nuestras sociedades occidentales, en donde, por fin, se comience a reconocer y aceptar " con calado " que el ser humano es lo que la educación hace de él.