Este texto le valió al autor el Premio Nacional de Ensayo, y escandalizó en el momento de su publicación por su carácter controvertido. Al margen de las reacciones que seguirá suscitando, trata con hondura las cuestiones fundamentales de doctrina política desde un profundo conocimiento de los autores contemporáneos y clásicos de teoría política, y de la evolución de las instituciones en Occidente.
López-Amo aborda cuestiones como la legitimidad del poder, la democracia y las dictaduras, la libertad, la monarquía y la república, ofreciendo un valioso texto que, leído en su contexto, goza de enorme actualidad.
Una guía práctica a través de las enseñanzas del filósofo estoico Séneca para una vida buena.
El estoicismo, la filosofía más influyente del imperio romano, ofrece formas refrescantemente modernas de fortalecer nuestro carácter interior frente a un mundo impredecible. Ampliamente reconocido como el escritor más talentoso y humanista de la tradición estoica, Séneca nos enseña a vivir con libertad y propósito. Sus más de cien «Cartas de un estoico» escritas a un amigo cercano explican cómo manejar la adversidad; superar el dolor, la ansiedad y la ira; transformar los retrocesos en oportunidades de crecimiento; y reconocer la verdadera naturaleza de la amistad.
En El arte de vivir como un estoico, el filósofo David Fideler extrae las obras clásicas de Séneca en una serie de capítulos y explica claramente las ideas de Séneca sin simplificarlas demasiado. Disfrutado mejor como un ritual diario, como una taza de café energizante, la sabiduría de Séneca nos proporciona un flujo constante de consejos probados en el tiempo sobre la condición humana, que no ha cambiado mucho en los últimos dos mil años.
A lo largo del siglo xx, el comunismo tomó el poder en Europa del Este y rehizo las ciudades a su imagen y semejanza. Destruyendo la planificación urbana del pasado imperial, se propuso transformar la vida cotidiana. Los amplios bulevares, los épicos rascacielos y las vastas urbanizaciones fueron una declaración enfática de una idea no capitalista. Ahora, los regímenes que los construyeron han desaparecido, pero de Varsovia a Berlín, de Moscú a la Kiev posrevolucionaria, los edificios, su legado más evidente, permanecen. Hatherley, un brillante e ingenioso crítico urbano, nos propone un viaje al mundo perdido de la arquitectura socialista. Muestra cómo se ejercía el poder en estas sociedades, rastreando los bruscos y repentinos zigzags del estilo arquitectónico oficial comunista: el rococó supersticioso y despótico del alto estalinismo, con sus monumentos conmemorativos patrioteros, sus palacios y sus castillos secretos para policías; la obsesión de Alemania del Este por los paneles prefabricados de hormigón; o los metros de Moscú y Praga, una espectacular reivindicación del espacio público que fue más allá de lo que cualquier vanguardia se atrevió a hacer. Es una historia íntima de la Europa comunista del siglo xx contada a través de sus edificios, pero también una importante reflexión sobre el poder y lo que este hace en las ciudades.