En esta obra se ponen al día los principales conocimientos sobre el síndrome de desconexión cognitiva (SDC), un constructo psicológico emergente relacionado estrechamente con el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH). Se define el concepto de SDC, se sitúa dentro del marco del TDAH y se analiza su evolución histórica y terminológica, destacando la transición desde el concepto previo de 'tempo cognitivo lento' (o sluggish cognitive tempo). Seguidamente se hace una evaluación del SDC, describiendo sus fases, las principales herramientas utilizadas y el rol del inventario de conducta infantil y adolescente (CABI 2.0). También se exploran las relaciones del SDC con variables sociodemográficas, lo que sugiere un enfoque integrador y contextual. Asimismo, examina las implicaciones del SDC a múltiples niveles: desde síntomas emocionales y conductas problemáticas, hasta dificultades neuropsicológicas, académicas, sociales y del sueño. Se presta especial atención a la evolución longitudinal del síndrome y a cómo este se manifiesta en los niños afectados. A continuación, explora las posibles causas del SDC, abordando tanto factores genéticos como neuropsicofisiológicos, y relacionándolo con modelos explicativos del TDAH y con el fenómeno de la divagación mental (mind wandering). Finalmente, se centra en el tratamiento, describiendo programas específicos como el 'Child Life and Attention Skills', estrategias para reducir la mente errante y el uso de psicofármacos. El manual concluye con una síntesis de las vías terapéuticas más eficaces, subrayando un enfoque multifactorial para abordar el síndrome.
La teórica política Judith Shklar representa una original y estimulante relectura de la tradición liberal. Lo que a primera vista se presenta como un «liberalismo de mínimos» nos ofrece hoy algo así como la última trinchera en la que protegernos de los nuevos autoritarismos que se nos vienen encima. O, si favorecemos su interpretación más socialdemocrática, un utillaje conceptual sobre el que apoyarnos para evitar y enmendar un ulterior deterioro de la libertad y la igualdad. Su gran aportación reside en permitirnos llegar a comprender con gran cantidad de matices los muchos y diferentes recovecos de la política y los límites de lo que cabe esperar de ella; sin que haya que desertar tampoco de sus aspectos más luminosos.
Casandra es simpática, culta y rápida en sus respuestas, aunque su prodigiosa memoria a veces recuerda a la de Dori, la amiga del pez Nemo. También cuenta chistes malos y se muestra tan educada como zalamera al conversar. Sorprende con ideas únicas, desde un nuevo acuerdo social para superar esta época de malestar generalizado hasta imaginar máquinas enamoradas, «si la tecnología dejara de ser solo una herramienta y se volviera un interlocutor con vivencias propias».
Pedro Vallín consigue casi superar esa misma barrera en este fascinante diálogo con una IA. Logra acercarse y acercarnos a un robot intelectual al que da identidad femenina e interroga sobre todos los asuntos que lo convierten en una amenaza potencial para nuestro futuro o en un formidable aliado para nuestra prosperidad: el empleo, el gobierno, las relaciones sociales, el nuevo orden mundial, incluso su propia «consciencia» como un ser de algoritmos.