La distancia entre lo que “es” y lo que “debe ser” se determina por las normas, pero la distancia entre lo que “son” las normas y lo que “deben ser”, requiere determinar parámetros que permitan su evaluación y modificación permanente. Hay parámetros teológicos, cosmológicos, racionales, ideales, utilitarios, &c., que a modo de fundamentos fijos y externos a la práctica jurídica, ocultan su esencia, lo que aumenta la distancia entre lo que el jurista hace y lo que piensa que hace, confundiéndole y dificultando su labor. Desde una filosofía materialista del Derecho se explica cómo se conjugan hechos y normativas desde un núcleo jurídico cuya praxis ordena y mantiene activas las sociedades políticas que miran a un mundo en permanente cambio.
«Los romanos reciben el nombre de dueños del mundo, pero no tienen ni un terrón suyo». Una década después de haber participado en la destrucción de Cartago y de haber disfrutado de las mieles del triunfo, Tiberio Sempronio Graco deberá enfrentarse a un enemigo aún más duro y correoso que los púnicos. Numancia, cabeza de los belicosos celtíberos, lleva años plantando cara a Roma y Tiberio marchará a Hispania para combatir como cuestor junto con el cónsul Mancino. Solo su actuación decisiva evitará la aniquilación de las legiones, humilladas una vez más por los numantinos. Recibido como un héroe por el pueblo romano, será, sin embargo, víctima de las rencillas que emponzoñan el Senado, a menudo más acerbas que la propia guerra. Tiberio, cada vez más consciente de los problemas que azotan a su patria, atormentado por la degradación de la vida de sus conciudadanos, obligados a luchar en lejanas campañas mientras sus tierras son usurpadas por la oligarquía senatorial, pugnará como tribuno de la plebe por cambiar una Roma podrida. Una tarea para la que tendrá que maniobrar en la intrincada política romana y enfrentarse a poderosos enemigos en el Senado, dispuestos a todo para conservar sus privilegios.
Europa surgió del conflicto, la vecindad y la mezcla entre Roma y los bárbaros, que dirigieron legiones, gobernaron territorios e incluso convirtieron a sus descendientes en emperadores. Esta obra se adentra en el estudio de algunos de esos bárbaros, que, lejos de combatir contra el imperio, lo hicieron por él y que lejos de querer destruirlo, lo salvaron durante años. Sus biografías son las de un mundo complejo, violento, cambiante y traicionero, así como el de una tierra de nadie que era un poco de todos.
Federico Romero, creador del portal Historia y Roma Antigua, desentierra la agitada historia de los últimos e inesperados defensores de Roma, una potencia atrapada en un círculo vicioso que le llevó hasta el suicidio.