En época romana, el filósofo Plutarco se hizo vegetariano, yendo a contracorriente de una sociedad que apreciaba la carne. Defendió su postura en unos lúcidos ensayos tan adelantados a su tiempo que se acercan a la sensibilidad actual. Su estilo conciliador, pedagógico y moral hace que su lectura sea enriquecedora e invite al debate y la reflexión.
Séneca, uno de los puntales del estoicismo romano, consideraba que la ira era la peor plaga que afectaba a la sociedad de su tiempo. Le dedica en este ensayo un certero diagnóstico, explica las causas que la provocan y las posibles soluciones. Aporta además, numerosos ejemplos históricos negativos para reforzar su postura y su convicción. El resultado es una obra que no ha perdido un ápice de vigencia.
Estrabón es el mayor y más entretenido geógrafo griego de la Antigüedad. Dedicó sus libros a describir diferentes zonas y lo hizo según pautas científicas, pero añadiendo al relato otros muchos datos históricos y culturales. Es el caso de su tercer libro, dedicado a la península Ibérica, que es una fuente necesaria para conocer el pasado del territorio.