Para Carmen Calvo, una de las voces feministas más reconocidas de España, la agenda del debate público todavía no termina de entender la gravedad de los temas que afectan a las mujeres. Hacer una política feminista real implica desmontar y reconstruir la estructura de la vida humana, y, por eso, tanto desde una perspectiva socialista como democrática, es la cuestión fundamental de nuestros tiempos. Nosotras tiene la vocación de explicar, con una visión de conjunto, cuáles son los grandes problemas de la desigualdad de las mujeres y las grandes soluciones que aporta el feminismo.
Nosotras es un ensayo feminista divulgativo que parte de la propia trayectoria vital de su autora para reconocerse y reconocernos en otras muchas mujeres. Lejos de quedarse en el terreno teórico. Este ensayo lanza propuestas de acción muy concretas y pegadas a un terreno cotidiano en el que las mujeres de todas las edades puedan sentirse identificadas.
En toda relación sentimental existen dos relatos, dos versiones casi siempre superpuestas y algunas veces coincidentes. A partir de esta premisa, Vidas paralelas se asoma a la intimidad de cinco ilustres parejas de la época victoriana, cuando el divorcio era motivo de escándalo y el «hasta que la muerte nos separe» se tomaba en un sentido literal. Combinando la erudición histórica y literaria, la crítica feminista y el «chismorreo de altura», Phyllis Rose somete a examen el desastroso matrimonio de Charles Dickens y Catherine Hogarth, pero también el romance de George Eliot con George Henry Lewes, curiosamente la pareja más feliz del libro y la única que no pisó el altar. Entre ambos extremos aparecen John Stuart Mill, empecinado en encarnar la igualdad de género; John Ruskin, incapaz de consumar el matrimonio en la noche de bodas, y Thomas Carlyle, que tuvo que leer los diarios de su esposa muerta para comprender lo desdichada que había sido a su lado.
Hace más de cuarenta años Fraser publicó por primera vez este libro, que ofrece una narración distinta de la guerra civil española: brinda el «testimonio colectivo» de quienes participaron en la contienda o la sufrieron en sus carnes. Destaca la importancia de lo subjetivo, la recreación de un ambiente, de un clima, de una memoria personal no siempre coincidente con la «verdad» histórica, pero que nos acerca a la «realidad» del conflicto con una viveza estremecedora. Esta aproximación dota al libro de una fuerza y un frescor que se mantienen intactos más de cuarenta años después, cuando tantos otros libros sobre la guerra civil nos parecen irremediablemente condenados al olvido.