A principio de los años treinta, los comunistas ortodoxos tomaron erróneamente a Weil por «trotskista». Sintió aprecio por el hombre, incluso cierta admiración, pero rechazaba el fondo de su idea de revolución, sus análisis y sus estrategias políticas. El desacuerdo se manifiesta, además, en lo referente a la situación de Alemania en 1933 y especialmente frente a la ambigu¨edad de los socialdemócratas y la pasividad de los comunistas ante el ascenso del nazismo. Al contrario que Trotski, Weil sospechó que el establecimiento de los nazis en el poder sería duradero. Por lo demás, como es sabido, tampoco se hacía ilusiones respecto a la naturaleza totalitaria del régimen bolchevique. Por todo ello, los textos que componen este breve volumen aportan matices necesarios para comprender la esencial vocación política del pensamiento de Simone Weil.
Este volumen reúne dos ensayos fundamentales en los que Arendt profundiza en su obra magna, Los orígenes del totalitarismo.
A través del diálogo con pensadores como Montesquieu y Kant, analiza los rasgos distintivos del totalitarismo frente a otras formas de dominación como la tiranía o el despotismo.
Examina el papel del terror, la ideología y el aislamiento del individuo, ofreciendo una reflexión crítica sobre los mecanismos que sustentan los regímenes totalitarios.
Este libro, innovador y necesario, reúne por primera vez todo ese conocimiento en un texto accesible y estimulante. Esta inmersión en el TDAH -una combinación de experiencia personal y mirada experta- tiene el poder de cambiarte la vida. Si alguna vez te has preguntado por qué se te olvidan las citas importantes, cómo puedes pasar en treinta segundos de estar superconcentrado a perderte en YouTube, o por qué la gente camina tan despacio… este libro, directo y sin filtros, es para ti.
Escrito con la vulnerabilidad tan genuina que caracteriza a Alex, Ahora todo tiene sentido reúne lo esencial de todo lo que necesitas saber: desde cómo criar a un niño con TDAH (o hacerlo siendo tú quien lo tiene), hasta cómo cuidar tu salud mental, tus finanzas… e incluso tu lista de la compra. Pero, sobre todo, celebra las oportunidades, puntos fuertes, habilidades únicas y rasgos positivos que aporta el TDAH, para recordarte que NO estás enfermo. Y que eres valioso tal y como eres.