A Gilles de Rais, barón, terrateniente y mariscal de Francia, pocas figuras le hacían sombra en cuanto a poder feudal, prestigio y posesiones. Heredero de un gran patrimonio, se cuenta que su fortuna superaba a la del mismísimo rey. Alcanzó la gloria militar en el contexto de la Guerra de los Cien Años como compañero de armas, protector y admirador de Juana de Arco, santa y heroína de Francia. Pero en lo que verdaderamente no tuvo rival en su época fue como criminal demente y aterrador, violador y homicida. A él se le considera el primer asesino múltiple de la historia. Su momento mayor excitación sexual se producía cuando veía a los niños morir, ya fuesen estrangulados hasta la asfixia o degollados y chorreando sangre.
La falta de límites propia de la nobleza feudal explica en parte por qué Gilles de Rais se convirtió en el monstruo desalmado que fue. Pero tan interesante como analizar su contexto histórico, lo es profundizar en las casuísticas personales que forjaron su comportamiento destructivo y delirante.
Ésta es una introducción a la obra de Luigi Pareyson (1918-1991), uno de los filósofos italianos más importantes del siglo XX. El autor presenta detenidamente su «Pensamiento», subdividiéndolo en tres etapas significativas:
1) existencialismo personalista,
2) estética y hermenéutica o filosofía de la interpretación, y
3) ontología de la libertad y hermenéutica de la experiencia de la religión cristiana.
Toda la sabiduría de El arte de la guerra en un texto ameno y actual gracias a los comentarios del teniente general Francisco Gan Pampols, que aportan una visión que, mucho más allá de sus conocimientos sobre estrategia, dirección y liderazgo, incluye también referencias fascinantes al cine, la literatura, la mitología y la filosofía que nos harán acercarnos a este tratado clásico sobre la política, el conflicto y el poder con una nueva mirada acorde a nuestro tiempo.