La confianza es el oxígeno de todas las relaciones humanas. Pero también es lo que te hace tropezar después de haberte quemado. Puede que un amigo te decepcione constantemente. Un líder o una organización que respetas resulta ser diferente de lo que aparenta. Tu cónyuge te engaña. Un familiar te traiciona. Estás agotado por las decisiones de los demás y empiezas a cuestionarte tu propio discernimiento. Y te preguntas: "Si Dios permite que esto ocurra, ¿se puede confiar en Él?”.
A Gilles de Rais, barón, terrateniente y mariscal de Francia, pocas figuras le hacían sombra en cuanto a poder feudal, prestigio y posesiones. Heredero de un gran patrimonio, se cuenta que su fortuna superaba a la del mismísimo rey. Alcanzó la gloria militar en el contexto de la Guerra de los Cien Años como compañero de armas, protector y admirador de Juana de Arco, santa y heroína de Francia. Pero en lo que verdaderamente no tuvo rival en su época fue como criminal demente y aterrador, violador y homicida. A él se le considera el primer asesino múltiple de la historia. Su momento mayor excitación sexual se producía cuando veía a los niños morir, ya fuesen estrangulados hasta la asfixia o degollados y chorreando sangre.
La falta de límites propia de la nobleza feudal explica en parte por qué Gilles de Rais se convirtió en el monstruo desalmado que fue. Pero tan interesante como analizar su contexto histórico, lo es profundizar en las casuísticas personales que forjaron su comportamiento destructivo y delirante.
La Escuela de Frankfurt protagonizó uno de los intentos más ambiciosos de renovación del marxismo como instrumento de análisis de las formas de dominación en las sociedades contemporáneas. Sus ideas no solo inspiraron el clima filosófico y cultural que animó las jornadas revolucionarias de mayo del 68, sino que también dejaron una huella indeleble en la configuración teórica de la Nueva Izquierda. En este libro, un clásico sobre el género en Italia, el profesor Giuseppe Bedeschi reconstruye de forma magistral la trayectoria intelectual de la Escuela de Frankfurt a través de sus representantes -Adorno, Horkheimer, Benjamin, Marcuse o Fromm- y sus principales aportaciones teóricas a la historia del marxismo occidental. Traducción de Manuel Cuesta