Durante miles de años, los seres humanos ignoraron gran parte de los territorios, paisajes y pobladores del planeta, y en los mapas las regiones desconocidas recibían el nombre de Terra incognita. Todavía en el año 1840, el fondo marino era un completo misterio, treinta años después los científicos seguían defendiendo que el mar cubría los polos y en 1900 nadie había logrado alcanzar aún la estratosfera. Y, sin embargo, todas estas lagunas se convirtieron en el estímulo que nuestros antepasados necesitaban para desentrañar los secretos de la Tierra que los maravillaban y aterrorizaban a partes iguales. En pos del conocimiento cometieron innumerables errores, a veces brillantes, a menudo extraños, pero siempre fascinantes. En este magnífico ensayo, Alan Corbin nos ofrece una reveladora historia de la ignorancia como motor de la curiosidad humana que despierta nuestra sed de conocimiento y transforma nuestra visión del mundo.
¿Cómo deben participar las empresas y las organizaciones sociales en el debate público?
¿Qué papel tienen en las democracias consolidadas? ¿De qué manera pueden sumar a la ciudadanía en las grandes transformaciones económicas?
La incidencia pública se ha convertido en un nuevo superpoder para las organizaciones. Esta práctica empresarial, consolidada en el mundo anglosajón y practicada en España por el tercer sector, lleva años demostrando que cualquier gran cambio debe ser contrastado y validado por la opinión pública y los grupos de interés. Solo así se conseguirá generar un impacto positivo en la sociedad, promoviendo una visión más integradora y colaborativa para afrontar los desafíos actuales y futuros.
La lectura de algunos clásicos puede ser complicada, parecido a todos aquellos retos difíciles de acceder por el esfuerzo, la paciencia y la concentración que requieren. La gente acude a lo clásico porque nunca defrauda, porque nos identifica y nos hace felices. ¿Por qué no ocurre lo mismo con la literatura? ¿Por qué la palabra clásico referida a un libro ahuyenta más que acerca?
Gabriel Lara de la Casa tratará de acercarte a esa literatura en mayúsculas que son los grandes clásicos y lo hará a través de obras que todos conocemos: Kafka, Joan Didion, Valle-Inclán o Stefan Zweig son algunos de los nombres que encontraremos.
Es curioso que los libros cuanto más leídos son más vida poseen y en cambio nosotros, querido lector, cuanto más leemos de menos vida disponemos. Ellos tienen muchas y nosotros solo una. Escoge bien lo que lees. Apuesta por los clásicos pues son los únicos que te dejarán una huella indeleble.