¿El cerebro adolescente? Ante esta pregunta es habitual oír frases divertidas o sarcásticas: «¿Y los adolescentes tienen cerebro? ». Por alguna extraña razón está aceptado socialmente burlarse de las personas en esta etapa de la vida, cuando se producen cambios en la estructura y la función cerebral que nos permiten entender los comportamientos que solemos relacionar con la adolescencia, como las conductas arriesgadas, el deseo de vivir nuevas experiencias, la influencia del grupo o la dependencia de las amistades.
«Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído», decía Borges. Y es que los buenos libros nos transforman; un pasaje, por breve que sea, puede despertar la curiosidad del lector y animarlo a leer una obra que cambie su vida para siempre. He ahí el poder de la literatura, que no sólo nos abre horizontes, sino que deposita en nosotros, de manera lenta pero constante, la clave para entender la vida. Llevado por esta idea, Nuccio Ordine nos invita a descubrir o recordar a algunos de los clásicos de todos los tiempos, maestros de innumerables generaciones: Platón, Rabelais, Shakespeare, Cervantes, Goethe, Rilke? Pues para el autor la enseñanza, la educación, constituyen una forma de resistencia las omnipresentes leyes del mercado, a la mercantilización de nuestras vidas, al temible pensamiento único.