Los más de cien términos definidos aquí remiten a temas clave de la comunicación que van de los vínculos entre sociedad, medios y tecnologías a los lenguajes y las significaciones, pasando por las relaciones entre procesos culturales, identidades, política y economía. Este Vocabulario reinstala el debate, necesariamente polémico, sobre el objeto de la comunicación, sus fundaciones, sus límites y su irradiación sobre las ciencias sociales y humanas. En ese sentido conforma, hacia atrás, un gesto de historia intelectual, y hacia adelante, un espacio de interrogación sobre la vigencia de las preguntas clásicas y la emergencia de nuevos problemas. En el presente ofrece una cartografía de discusiones que pone en común tradiciones y disputas, mientras invoca una memoria y llama a la intervención crítica y fértil. Así, puede ser leído como material de consulta, pero también, y fundamentalmente, como propuesta polémica que busca inscripción en los debates e interrogantes clave de las ciencias sociales y humanas, pero sobre todo de nuestra época.
En su conjunto, el pensamiento de Nietzsche tiene una vertebración que es necesario mostrar. Esto es lo que, ante todo, se propone este libro: hacer ver los vínculos que dan consistencia y justifican la capacidad de este pensamiento para iluminar nuestro presente. Nietzsche introduce un nuevo concepto de filosofía como estudio e interpretación de las prácticas culturizadoras características de nuestra tradición europea, de sus creaciones (ciencia, religión, arte, política, derecho, técnica, economía, etc.) y de los juicios de valor que las sustentan. A partir de la idea de que sin una moral el ser humano no habría podido superar el nivel de la animalidad, comprende la verdadera naturaleza de las prescripciones morales como condiciones de existencia y dispositivos para la configuración de un cierto estilo de vida propiamente «europeo». Sin embargo, la decadente evolución de esta forma de ser humano, por un lado, y el «nihilismo» en su contemporánea proyección global, por otro, reclaman nuevos valores con los que inaugurar otra época e impulsar un nuevo giro histórico.
Experimente un año extraordinario entre la gente real de la antigua Grecia viendo cómo se preparan para el evento más importante de su calendario.
Estamos en el año 248 a. C y los antiguos griegos esperaban con ansias los 133º Juegos Olímpicos. Celebrados cada cuatro años en honor a Zeus, rey de los dioses Olímpicos, los Juegos son el punto culminante del calendario antiguo y un evento tanto social como deportivo. En Un año en la vida de la antigua Grecia, pasearemos doce meses en compañía de un elenco diverso de personajes, entre ellos una esclava fugitiva, un diplomático, un velocista y una futura novia, asistiremos al drama y la emoción de la construcción olímpica a través de sus ojos y veremos como las ciudades-estado dejaban de lado sus diferencias políticas con la esperanza de ganar una corona olímpica.