Plural es la psicología, la psiquiatría y la psicopatología por la compleja naturaleza de los asuntos que abordan. El campo de la psicopatología incorpora una diversidad de enfoques explicativos, quizá mayor que la de cualquier otra disciplina científica, reflejo de su riqueza conceptual y de un patrimonio teórico y clínico construido en el tiempo.
A lo largo de la historia se ha intentado comprender el sufrimiento y los problemas psicológicos desde perspectivas diversas como la psicología, la sociología, la medicina o la antropología. Comprender la conducta humana exige enlazar cuestiones conceptualmente desafiantes, incorporar aproximaciones filosóficas y trabajar más allá de las fronteras, a menudo ilusorias, que separan las disciplinas. Este manual surge como respuesta a uno de los grandes retos de la psicopatología contemporánea: integrar el conocimiento disponible y articular perspectivas diversas en un marco comprensivo.
Esta obra adopta una aproximación comprensiva al sufrimiento psicológico que trasciende el uso de clasificaciones diagnósticas. Se trata de un manual innovador, práctico y didáctico, sustentado en la evidencia empírica y en la experiencia clínica, dirigido al alumnado de grado y posgrado, así como a profesionales de la salud mental interesados en una comprensión amplia, crítica e integrada de la psicopatología. Este manual orienta y acompaña los procesos de formación en salud mental desde una mirada plural, rigurosa y comprometida con el sufrimiento humano.
Este segundo volumen continúa la genealogía del pensamiento posmetafísico siguiendo el hilo conductor del discurso sobre fe y saber. Empezando con el protestantismo y la filosofía del sujeto, se centra en la bifurcación de la tradición trascendental (Kant) y la empirista (Hume) para, a partir de ahí, desgranar los temas del lenguaje, el espíritu objetivo y la filosofía de la historia, hasta los Jóvenes Hegelianos, el marxismo, la filosofía de la existencia y el pragmatismo. De las muchas líneas posibles de una historia de la filosofía, Jürgen Habermas destaca un proceso de aprendizaje cuyas huellas permitan insuflar ánimos de cara a las tareas impuestas a la razón humana.
Pese al fracaso editorial que había supuesto la primera edición de El mundo como voluntad y representación, Schopenhauer consiguió que en 1844 saliera a la luz una segunda edición, aumentada por un segundo volumen de mayor extensión que el primero y en el que incluyó los complementos a los cuatro libros que componían la obra original. Calificadas por él mismo como «lo mejor que he escrito», sus páginas son fruto de veinticinco años de trabajo dedicados a reelaborar, ampliar y profundizar en las tesis vertidas en el primer volumen. Lejos de ser un aditamento postizo, los Complementos del Schopenhauer maduro son a la obra de juventud «lo que el cuadro pintado al simple boceto», y su lectura resulta indispensable para captar en toda su significación el contenido de aquélla y comprender en profundidad la filosofía de Schopenhauer. En esta edición se incluyen los índices de materias y nombres de los dos volúmenes de la obra, reforzando así la perfecta unidad de este libro único.