Un libro intrigante que nace de uno de los reportajes de investigación más impactantes de los últimos tiempos, Papeles de Facebook, y que es a la vez un ejercicio sobre los límites de la etica en el capitalismo y, concretamente, en la era digital. A partir del caso de Facebook, los archivos confidenciales que se filtraron en The Wall Street Journal, sus consabidos escándalos y fallos en el formato surgieron estas preguntas: ¿que parte pudo tomar la compañía de Mark Zuckerberg y no tomó? ¿Que hay detrás, acaso una política agresiva de ampliación de mercado?
A los enemigos en el campo hay que hacerles la guerra sin cuartel hasta lograr su total exterminio, y como la actuación de ellos es facilitada por sus cómplices, encubridores y confidentes, con ellos hay que seguir idéntico sistema.' Son palabras de Eliseo Álvarez-Arenas, director general de la Guardia Civil en 1941. La guerra civil española, tradicionalmente delimitada entre los años 1936 y 1939, tuvo otro rostro: el de la guerra irregular, un enfrentamiento de características muy diferentes que además se prolongó hasta 1952. En este libro, Arnau Fernández Pasalodos se adentra en ella y en las dinámicas que determinaron el funcionamiento de la Benemérita durante el primer franquismo. Lo que se desprende es un retrato poliédrico de la brutalidad y la represión que se ejercieron, a todos los niveles, hacia los partisanos, sus colaboradores, las familias de ambos e incluso los civiles ajenos al conflicto. Pero al mismo tiempo este libro destaca otro aspecto que la historiografía ha dejado de lado: la auténtica realidad del guardia civil en la lucha antiguerrillera.
Quien pregunta «¿de qué te ríes?» no suele esperar una respuesta: quiere que alguien deje de reír. La risa es lenguaje y, como las palabras, puede ser cortés, falsa, amigable, mordaz, insultante y discriminadora. Aunque la educación intente disciplinarla e indicar los modos correctos de su emisión, lo hilarante es indomable porque habla el lenguaje del cuerpo y se desencadena más allá del bien y el mal. El «buen humorista» es más gracioso que el «humorista bueno». Hoy, las pantallas siembran entretenimiento y cosechan carcajadas. Estas risas masivas, electrónicamente difundidas, son melodías para cualquier ideología: ríen los fascistas y ríen los buenistas. La libertad de expresión es colonizada por lo provocativo y lo abyecto. El pensamiento se hace caricatura y se mercantilizan las bromas. Daniel Gamper sostiene que los tiempos están maduros para nuevos aguafiestas que pongan palos en las ruedas de la risa. Tras leer este libro no volverás a reír sin antes detenerte a pensar dónde, cómo, cuándo, con quién y por qué lo haces.