Enero de 1946. Tras diez años de ausencia, Hilde Spiel regresa a su Viena natal como corresponsal de guerra de la revista británica New Statement. Vuelve a un Estado devastado por la guerra, ocupado igual que Berlín por las cuatro potencias vencedoras en la II Guerra Mundial. Extranjera en su tierra, y a la vez profundamente vienesa en su mirada, Spiel asiste a los esfuerzos de reconstruir un país nuevo y de olvidar la complicidad de muchos austriacos con el nazismo. Austria año cero, este podría ser el título de estas memorias personales, en las que Hilde Spiel, con su uniforme del Ejército británico, recorre las calles de su ciudad natal en busca de las huellas del pasado en un presente cambiante e incierto. Su estilo elegante y ágil convierte esta visita a las ruinas del viejo Imperio austrohúngaro en un viaje apasionante y evocador.
Esposito alumbra con una mirada rigurosa y original las implicaciones éticas, políticas y antropológicas del discurso inmunológico de nuestro tiempo, que está en el centro del debate filosófico internacional.
Durante la pandemia de COVID-19 la inmunización se convirtió en el centro de gravedad de toda la experiencia contemporánea. La medicalización de la política y las medidas de confinamiento y distancia social hicieron sonar las alarmas del control de la población. Así, las sociedades de todo el mundo parecieron quedar atrapadas en un verdadero síndrome inmunológico.
Para comprender los efectos ambivalentes de este fenómeno, Roberto Esposito se remonta a su origen en la Modernidad, cuando los lenguajes de la medicina, el derecho y la política comienzan a fundirse en el horizonte biopolítico y la democracia misma se ve profundamente modificada en sus procedimientos y supuestos. De este modo, las tensiones entre seguridad y libertad, norma y excepción, poder y existencia, en los años de la pandemia revelaron la relación compleja entre comunidad e inmunidad, que este libro indaga en sus cruces decisivos.
Soñar despierto es un libro redondo. La autora le escribe una larga carta a Miguel de Cervantes, una carta en la que analiza, con una mirada sagaz y absolutamente enamorada, el personaje de don Quijote. En ese análisis empieza por recriminarle a Cervantes, con inteligentes argumentos, los elementos de su novela con los que está en profundo desacuerdo. Es fascinante; la autora ofrece una radiografía inolvidable del famoso hidalgo, con un conocimiento exhaustivo y entusiasta de la obra, y también de otros de los personajes fundamentales. Se encara a Cervantes, sí, pero con razonamientos tan literarios como divertidos. Y después de esa enumeración, por supuesto, da las gracias al autor, y también entonces argumenta y recuerda al lector por qué esa obra es crucial para la historia de la literatura, por qué hay que leerla una y otra vez, como se recurre a las fuentes originales.