Una emocionante novela inédita que bebe de la experiencia única del autor, testigo del dramático episodio histórico por el que miles de españoles acabaron en el campo de concentración francés de Argelès.
Emocional, bella y sencilla, esta breve novela pone el foco en los miles de españoles que llegaron a Argelès-sur-Mer, cerca de Colliure, huyendo de las tropas de Franco en 1939. La historia gira en torno a un francés, Pierre, testigo de la pavorosa retirada a Francia, que se enamora de Pilar, una española muy joven. Aunque pasan una noche juntos, al día siguiente descubre con enorme desazón que Pilar ha desaparecido. Pierre la buscará inútilmente, y en esa búsqueda se topará una y otra vez con la vida en el terrible campo de Argelès y el cruel destino que encontraron miles de españoles allí.
Si en Los años de fuego (Renacimiento, 2020) Fernando Castillo levantaba un retablo de episodios y personajes europeos desde 1914 hasta 1991, en fervor del acero las fechas de los cinco ensayos que contiene se sitúan entre los comienzos de las dos guerras mundiales. En una introducción «sinfónica» se nos ofrece una completa lección sobre el hecho universal de la guerra, deteniéndose en las del siglo xx desde varios puntos de vista: ideológicos, históricos, militares y literarios. De Jünger y de Mussolini se exponen sus vivencias durante la Gran Guerra a través de sus obras Tempestades de acero y Mi diario de guerra, ejemplos de lo que significaron las trincheras y las nuevas armas bélicas y del profundo cambio en el orden mundial que supuso. Les siguen dos figuras menos conocidas, soldados en contiendas posteriores. Con von Salomon y Los proscritos nos acercamos a los Freikorps y a los cuerpos paramilitares tras la derrota de Alemania en 1918. García Serrano coincide con von Salomon en su aversión al liberalismo y en la exaltación de la violencia. Su novela La fiel infantería nos permite asomarnos a la Guerra Civil Española y su trayectoria da cuenta de la evolución de la Falange hasta su apropiación por el franquismo. Como es habitual en sus escritos, ya sean históricos, viajeros o artísticos, Fernando Castillo aúna su gran conocimiento de la historia, en sus facetas más recónditas, y una especial maestría en el dibujo de personajes, hechos y situaciones, y lo hace con rigor y voluntad literaria, incitándonos a la lectura de las obras comentadas. Juan Lamillar
A Arturo Barea se le ve a menudo como un escritor espontáneo, apasionado contra la injusticia. En realidad, trabajaba sus escritos con cuidado y tenía un claro objetivo dual, tanto personal como político. Escribía la historia de su propia vida para intentar entender su crisis nerviosa en 1937 durante el sitio de Madrid y a la vez para mostrar las causas subyacentes de la Guerra Civil. Con percepción aguda, este chico autodidacta de Lavapiés, un barrio obrero de Madrid, que dejó la escuela con trece años, plasmó «lo que había olido, visto, palpado y sentido» en los tres tomos de su novela autobiográfica, La forja de un rebelde. Y al hacerlo retrató la sociedad española de las cuatro primeras décadas del siglo XX. Exiliado en Inglaterra durante los últimos 18 años de su vida, Barea publicó varios libros más. De hecho, el exilio le hizo escritor. Destacan sus ensayos de crítica literaria, Unamuno y el excelente Lorca, el poeta y su pueblo. Además, a diferencia del mundo de los sentidos que recrea en la trilogía, analizó las raíces de la ideología de Franco en Lucha por el alma española.