En el Japón tradicional, el arte de la guerra, así como las relaciones sociales, estaban oficialmente regidos por el Bushido, el código del honor de los samurais. Pero el Bushido tenía un lado secreto: el arte del Ninjutsu. Aunque los ninjas, expertos en infiltración, inteligencia, espionaje y contraespionaje, no estaban sujetos al Bushido, no obstante poseían unos valores y una tradición igualmente importante que les distinguía de los simples ladrones. Su arte, tanto invisible como indispensable, se transmitía en el seno de escuelas secretas, basándose en unos pocos manuales escritos en un lenguaje codificado. El Shóninki, redactado por el maestro ninja Natori Masazumi en 1681, es uno de los más importantes. Además de sus enseñanzas estratégicas -con unos principios que siguen siendo actuales- el Ninjutsu también aparece en este texto como una auténtica disciplina espiritual, demostrando un profundo conocimiento del ser humano y del mundo.
Esta versión comentada del Shóninki, por fin disponible en español, interesará por igual a los amantes de las artes marciales y la estrategia, así como a quienes apasiona la cultura japonesa.
«Un escritor es alguien que presta atención al mundo», expuso Susan Sontag en su discurso de aceptación del Premio de la Paz que le otorgó la Asociación de Libreros Alemanes en 2003, y nadie sirvió de mejor ejemplo de esta definición que ella. La inteligencia incisiva de Sontag, su brillantez expositiva, su profunda curiosidad por el arte, la política y la responsabilidad testimonial del escritor le han asegurado un lugar entre las pensadoras y escritoras más importantes del siglo XX.
Historia de Roma ofrece una serie de retratos apasionantes y veraces que iluminan en sus justos terminos a los protagonistas de aquella epoca irrepetible.
Los próceres y las personalidades de Roma no eran distintos del común de los mortales. Cesar fue un mujeriego toda su vida y se avergonzaba de su calvicie, pero eso no desmerece su grandeza militar y estadista. Augusto no dedicó todo su tiempo a organizar el Imperio, sino que parte del mismo lo ocupó en combatir la colitis y los reumatismos...