La atracción que las gemas ejercen sobre el ser humano se remonta a nuestros inicios como especie. Sus colores, sus brillos y su rareza han seducido nuestra mirada y provocado que, desde hace milenios, sean símbolo de todo tipo de virtudes y materialización de tesoros y riquezas. Sus mismos nombres son capaces de transportarnos a lugares lejanos y de evocarnos historias fabulosas: esmeraldas, zafiros, perlas y diamantes pueblan la cultura y las leyendas a lo largo del mundo y adornan a diosas y héroes de las más variadas mitologías.
De igual modo que las facetas cristalinas de las piedras preciosas reflejan diferentes puntos de vista sobre la realidad que las rodea, El jardín mineral nos ofrece, mediante una fusión de ensayo, historia del arte y libro de viajes, una visión caleidoscópica, sugerente e inolvidable.
En este libro, publicado en 1975, y dedicado a un hijo que la autora esperaba y que sin embargo perdió, Oriana Fallaci se dirige a quien no teme la duda, a quien se pregunta sin descanso el porqué, a quien se plantea el dilema de dar la vida o de negarla. Esta obra inclasificable, que fue un gran éxito editorial, trasciende, no obstante, lo puramente autobiográfico, partiendo de la reflexión sobre sí misma y su pasado para adentrarse en una lúcida meditación sobre la disyuntiva de la maternidad. Oriana Fallaci fue una pionera del periodismo y de la literatura, y una estrella mundial en ambas facetas. Ferozmente independiente, es ya un mito de nuestros días y una escritora imprescindible cuya obra sigue tan vigente hoy como en el tiempo de su publicación.
Este libro es un viaje al corazón de la guerra para entender el valor crucial que tiene para las víctimas poder prestar testimonio cuando solo les rodea impunidad. Y, también, una reivindicación del oficio de narrar como una forma de reconocer la dignidad del otro, preservar la memoria y desafiar a quienes quieren imponer el miedo y la crueldad. Porque, en tiempos oscuros, difundir la verdad es un acto radical.
La colección Endebate es el hogar de aquellos textos breves que presentan una opinión, defienden una actitud o cuentan una historia, pero son más un aperitivo que un banquete, estimulan la conversación más que saciarla e inician un festín (que no clausuran). Como los mejores bocados, entran por los ojos y dejan un largo poso en el paladar.