"Lejos de ser una eventualidad extravagante y marginal, o un asunto que puede interesar sólo a los lógicos de profesión, el interminable "y así sucesiivamente" atañe de cerca a todo tipo de cogniciones, comportamientos prácticos, afectos. Con él tiene familiaridad ya el niño que pregunta por el motivo de cierto acontecimiento, y más tarde por el motivo de ese motivo, y aún más tarde el motivo de ese segundo y más fundamental motivo, etc., dando así lugar a una vertiginosa jerarquía ascendente de "porqués". El regreso al infinito es una suerte de refrain, familiar e inquietante a la vez, que acompaña, y en cierta medida condiciona, cualesquiera experiencias. Poco se comprende acerca de los modos en que nuestra especie se adapta (o no se adapta) a su propio contexto vital, como también acerca de los conflictos sociales y políticos que constelan su historia, si no se tiene en la debida cuenta el carácter expansivo de este fenómeno lógico lingüistico." PAOLO VIRNO
Joyce Meyer tiene un don para acuñar frases (Joycismos) y una de sus más famosas
es: “Donde vaya la mente, el hombre la seguirá”. Meyer aporta las claves para un pensamiento poderoso, dándole al lector la capacidad de usar su mente como una herramienta para el éxito.
En El poder del pensamiento, un libro pequeño y portátil que puedes llevar fácilmente contigo en bolsos, maletas, portafolios, mochilas e incluso bolsillos, Meyer propone un programa flexible para convertir los pensamientos en hábitos y los hábitos en triunfos.
Las secciones incluyen:
• El poder de tu versión optimista
• Conserva tu actitud en la altitud correcta
• El poder de la perspectiva
• Más poder para ti
En este libro, Joyce Meyer señala los muchos problemas que las mujeres enfrentan hoy en día y las anima a encontrar y vivir su identidad única en Cristo. Joyce toca tópicos como:
• Vivir más allá de los sentimientos
• Sobreponerse al miedo y la inseguridad
• Ser sabia con las palabras
• Establecer las prioridades adecuadas
• Vencer las circunstancias negativas
• Sobreponerse a la actitud de “no puedo”
• Disfrutar del favor de Dios
A veces, la persona a la que más necesitas perdonar es a ti misma porque primero debes relacionarte bien contigo para avanzar hacia todo lo que Dios tiene para ti. Hoy, más que nunca, las mujeres necesitan inspiración. Hábitos de una mujer piadosa te animará y motivará a atravesar el día con Dios a la cabeza.