El derecho de reunión protege la expresión colectiva de opiniones, el intercambio o exposición de ideas, la defensa de intereses, el dar a conocer públicamente problemas, reivindicaciones o protestas. Y a esta delimitación conceptual, la Constitución aúna una serie de facultades de actuación a su titular: la libertad para elegir el contenido de las ideas que se pueden comunicar, sin que los poderes públicos puedan someterlas a controles de oportunidad política; el lugar donde se puede llevar a cabo la protesta o comunicación de ideas, por lo que solo excepcionalmente podrá prohibirse la celebración de una reunión o modificar su recorrido; y el cómo o a través de qué instrumentos se pueden realizar aquellas, porque una “reunión pacífica” –lo que exige la Constitución– no es una “reunión beatífica”. Una reunión sigue siendo pacífica aunque en su curso se produzcan conductas que incomoden u ofendan a personas opuestas a las demandas o reivindicaciones que la reunión promueve, incluso conductas que deliberadamente impidan u obstruyan las actividades de terceros; es decir, actuaciones de resistencia pacífica como bloqueos, cortes de carreteras o sentadas. Por todo ello, el derecho de reunión, entrelazado con la libertad de expresión y como cauce del principio democrático participativo, cumple la función de ser uno de los ejes vertebradores del Estado social y democrático de derecho.
Lleva el estoicismo a tu vida diaria con este diario basado en las enseñanzas de los grandes pensadores estoicos.
Si bien el estoicismo ofrece una sabiduría milenaria, no es una reliquia del pasado. Hoy en día, personas de todos los rincones del mundo recurren al estoicismo para encontrar consuelo, gestionar su impulsividad y alcanzar sus mayores objetivos.
En Diario de un estoico moderno, la investigadora y experta en estoicismo Brittany Polat ofrece un diario guiado de 90 días para afianzarse en el estoicismo moderno y profundizar en el autoconocimiento. El diario proporciona un espacio para cultivar la autodisciplina, enfrentar el duelo y saber gestionar los cambios.
Repleto de trucos e instrucciones prácticas, Enviar es una fuente inagotable de recursos para cualquier persona que use el correo electrónico en casa o en la oficina. El efecto de desinhibición que tiene la red nos ha llevado a todos alguna vez a enviar mensajes inadecuados, demasiado familiares o formales, y fuera de tono. En la época en que se escribían cartas ?una práctica en vías de extinción?, teníamos todo el tiempo del mundo para releer y reescribir antes de cerrar el sobre, y las cartas incendiarias eran mucho menos frecuentes que los correos electrónicos ofensivos.
Este ingenioso manual proporciona las orientaciones esenciales para problemas tan vitales como el uso del «envío de copia», la elección entre «responder» a secas o «responder a todos», el peligro del asunto «urgente» (que termina recordando al cuento de Pedro y el lobo) y la selección del título adecuado, el saludo, la despedida o la manera disculparse... En resumen, una obra absolutamente esencial para comunicarse correctamente en cualquier situación a través del correo electrónico.