Cuando el guarnicionero Thierry Hermès instaló su taller en París, por las calles de esta ciudad circulaban unos ochenta mil caballos, y los jinetes más distinguidos encargaban sus sillas de montar a este artesano. Sin embargo, tras la Primera Guerra Mundial, los caballos se vieron sustituidos de forma progresiva por automóviles, y al nieto del fundador, Émile, no le quedó más remedio que reinventarse.
Empezaría por hacer maletas, a las que añadiría un artilugio revolucionario: el cierre de cremallera. Luego llegarían los bolsos de mano, en bandolera o con correas, cabás, alforja o pochette, el mítico «carré» y tantos artículos, siempre con el afán de innovar, de cuidar la fabricación artesanal, y de no hacer nunca demasiado ruido. Estuvo a punto de irse a pique, pero hoy Hermès sigue siendo regentada por la misma familia y es la única gran empresa del lujo que ha logrado mantener su preciada independencia.
Todo sobre el oficio de declarar culpables o inocentes.
¿Cómo percibir si un acusado es culpable? ¿Cómo impedir que se condene a un inocente?
Después de más de veinte años como magistrado en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Miguel Pasquau conoce a la perfección los vericuetos del oficio de decidir. En este libro, el veterano juez español desacraliza y aleja del misticismo un oficio profundamente humano, en el que el más mínimo error puede arruinar vidas y de cuyos aciertos depende que se haga o no justicia, se repare una herida o, por el contrario, empeoren las que ya existen.
Gracias a sus experiencias y a su conocimiento de las entrañas de la profesión, Pasquau se nos presenta como un guía aventajado de todo lo que ocurre en una sala de vistas, nos explica cómo funcionan las deliberaciones con los compañeros y cómo son las relaciones con los abo gados, esboza los tipos de malas prácticas e influencias que existen y reflexiona sobre el futuro del sistema judicial.