Este libro bellamente diseñado es el regalo perfecto tanto para madres como para padres en la actualidad. En cada página encontramos oraciones y versículos que dirigen a los padres en sus oraciones por sus hijos. Cada oración está cuidadosamente acompañada de un versículo bíblico. Esto te permitirá meditar en la Palabra de Dios mientras oras por paz, guía, fortaleza y sabiduría sobre tus hijos y aquellos que los influyen cada día.
Como padres podemos sentirnos exitosos en muchas áreas profesionales o domésticas. Sin embargo, me parece que cualquier persona que sea madre o padre, y que sea honesta consigo misma, llegará a la misma conclusión que yo. Si bien podemos acumular logros y trofeos, diplomas y menciones honoríficas en diversas áreas, en el arte de la paternidad solemos enfrentar constantes fracasos y resbalones; siempre hay algo más que podemos hacer; de hecho, también en muchas ocasiones nos arrepentimos de cosas que decimos o no expresamos.
Todo padre necesita ayuda. Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios.
Acudir a Dios en oración es lo más sabio que todo padre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque:
Dios oye la oración de los padres que quieren hacer su voluntad.
Este hermoso libro que fue cuidadosamente elaborado es el regalo perfecto para las mujeres de hoy, con oraciones y versículos para ayudarlas a permanecer cerca de Dios. Cada oración se combina cuidadosamente con la Sagrada Escritura. Esto le permitirá meditar en la Palabra de Dios mientras ora por la paz, fortaleza y sabiduría cada día.
Toda madre necesita ayuda: Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios. Acudir a Dios en oración es lo más sabio que toda madre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque: Dios oye la oración de una mamá que quiere hacer su voluntad. Con esa promesa en mente, pidamos a Él la ayuda que tanto necesitamos.