Estos Treinta y seis pasos perdidos son una suspendida realidad en la vida de Antonin Artaud, es muy conocido su viaje sobre la Tarahumara así como del Teatro de la crueldad o sobre el Teatro Alfred Jarry. Pero, ¿qué sabemos sobre esa transición entre el viejo continente y la espiritualidad mexicana? ¿Qué sabemos sobre sus andanzas en la inmensidad de la noche por los mil y un vericuetos de las zonas más sórdidas y espeluznantes del lumpenaje mexicano, que para el poeta francés significaron un sendero alterno a la salvación del espíritu? ¿Cómo era México cuando llega Artaud en 1936? ¿Cómo eran sus espacios callejeros de la clandestinidad? ¿Quiénes eran los poetas y artistas que tuvieron cierta noción del poeta francés y que algunos le brindaron ayuda, consciente o inconscientemente?
¿Qué harías si en solo 30 segundos tu alma cruzara la puerta de la eternidad?
En 30 Segundos en el cielo, el autor nos abre su corazón para contar una historia humana y a la vez sobrenatural.
Desde su niñez, —marcada por la escasez, el abandono y la pérdida, hasta su momento más crítico en una sala de cuidados intensivos.
Danny ha vivido procesos que forjan carácter, fe y propósito.
Este libro es el recorrido de una vida que tocó “aunque solo por un instante”, la Gloria Divina.
Lo que él vivió marcó su vida para siempre.
Un testimonio real que te llevará a reflexionar sobre el tiempo, el propósito, la misericordia y el amor eterno de Dios.
Prepárate para despertar y responder a tu propio llamado.
Les entrego una compilación de ideas que he compendiado al cabo de 30 años de haber participado en un retiro de evangelización que con frecuencia se ofrecía bajo la dirección del Padre Lautico Garcia S,J. para el colegio Santísima Trinidad donde estudie y para el colegio Santa Teresita. A partir del 19, 20, 21 y 22 de mayo del 1988, fecha de mi retiro, me integre en cuerpo, alma, vida y corazón en la experiencia del kerigma en mi parroquia Santísima Trinidad, a 15 minutos de distancia de mi casa. El mismo párroco difundía en persona este retiro por todos los confines de la República Dominicana.