El número de diagnósticos de trastornos mentales, TDAH y autismo aumenta día tras día entre la juventud. Como consecuencia, los centros de salud mental están colapsados y se produce un incremento desmedido de la medicalización como vía de alivio más inmediata.
Sin embargo, ¿es este proceder el más eficaz a largo plazo? ¿A qué sistemas recurren los diversos países? ¿Hasta dónde llega el interés de la industria farmacéutica por fomentar la mercantilización de estas patologías? ¿Qué deberíamos considerar «normal» y qué merece realmente un tratamiento?
El número de diagnósticos de trastornos mentales, TDAH y autismo entre la juventud aumenta día tras día. Como consecuencia, los centros de salud mental se encuentran colapsados y se produce un incremento desmedido de la medicalización como vía de alivio más inmediata.
Sin embargo, ¿es este proceder el más eficiente a largo plazo? ¿A qué sistemas recurren los diversos países? ¿Hasta dónde llega el interés de la industria farmacéutica por fomentar la mercantilización de estas patologías? ¿Qué deberíamos considerar normal y qué merece realmente un tratamiento?
Sami Timimi, prestigioso psiquiatra inglés con más de treinta años de experiencia tratando a niños y adolescentes, explora en Qué es ser normal estas preguntas y sus respuestas con el propósito de redefinir cómo pensamos, abordamos y tratamos el sufrimiento en las sociedades modernas.
Dos acontecimientos de los años veinte marcaron profundamente el pensamiento político de Hannah Arendt. Al primero de ellos lo denominó el «shock filosófico» la filosofía de la existencia de Jaspers y de Heidegger y, al segundo, el «shock de la realidad» la consolidación del movimiento nacionalsocialista en Alemania, el surgimiento del totalitarismo. Ambas experiencias ponen en movimiento su necesidad de comprender, un intento incesante de traducir al lenguaje de la experiencia el peligroso y a menudo brutal choque del hombre moderno con los hechos.