Los «Opuscula sacra» constituyen el esfuerzo de un pensador laico como Boecio por acercarse a cuestiones teológicas como la Trinidad o la Encarnación con el bagaje de su formación filosófica, que aúna en una síntesis singular las herencias de Platón y Aristóteles. En su investigación, Boecio no se contenta con repetir los enunciados de los Concilios, sino que buscará ir a la raíz del sentido mediante la investigación racional y la aclaración terminológica, mostrando la trascendencia que puede tener la filosofía para una fecunda reflexión teológica. El estudio que llevará a cabo sobre términos como «relación», «persona» o «naturaleza» es uno de los hitos de la filosofía y la teología cristianas, que se presenta por primera vez en español en esta edición bilingüe. Los «Opuscula» inauguran un método cuya fecundidad se demostrará en la producción intelectual de toda la Edad Media, deudora de las cuestiones y definiciones planteadas por nuestro autor, convirtiéndose así en un interlocutor fundamental, también para el pensamiento de nuestros días, dada la relevancia que hoy se da a los conceptos que él estudia. Boecio (ca. 480-525) es uno de los pensadores clave de la Antigüedad tardía. Luis Javier García-Lomas Gago, monje benedictino del monasterio de Santo Domingo de Silos, es profesor de la Facultad de Teología del Norte de España y del Pontificio Ateneo Sant’Anselmo en Roma.
Sesenta años de una conspiración amparada por el dinero y la religión El periodista de investigación Gareth Gore llegó a España en 2017 para informar sobre el inesperado derrumbe del Banco Popular, considerado hasta entonces como una de las entidades más rentables del mundo. Lo que había de ser una crónica más sobre las consecuencias desastrosas de una ambición capitalista desenfrenada se convirtió en el desenmascaramiento de uno de los saqueos empresariales más descarados y de mayores implicaciones de la historia. Durante décadas, un grupo de hombres ligados al Opus Dei había controlado secretamente los resortes del banco para financiar la extensión y la influencia del grupo religioso a todos los rincones del mundo. La reconstrucción del expolio permite documentar la historia secreta del Opus Dei, desde su fundación y su consolidación durante los años oscuros del franquismo hasta la actual organización global, cuyos lazos financieros con grandes empresas y gobiernos les han permitido acumular miles de millones en activos.
Opus dei, «obra de Dios» es la definición de la liturgia según la doctrina de la Iglesia católica. A primera vista, se refiere al ejercicio del ministerio sacerdotal separado de la praxis que gobierna las otras esferas de la vida. Pero se trata de una separación sólo aparente que encierra un arcano. Es en ello en lo que se centra la investigación arqueológica de Giorgio Agamben. Un modo de filosofar que sabe como ningún otro iluminar, en los conceptos más comunes, huellas escondidas, reveladoras de filiaciones insospechadas. Llegar a la esencia del «misterio del ministerio» significa entonces descubrir, tras haber vuelto a recorrer el proceso de elaboración teológica que se remonta al cristianismo primitivo, la importancia inmensa del officium -el término latino para «liturgia»-en la concepción misma de la modernidad en Occidente. La idea del ser, la ética, la política y la economía no tienen más paradigma que el del officium. Del funcionario al militante, la acción humana se ha configurado según el modelo de proceder del sacerdote, en el cual lo que es el hombre se reduce a lo que el hombre debe hacer. Una estrategia en la que el pensamiento sismográfico de Agamben registra las primeras fisuras.