La biografía novelada de una heroína olvidada.
A finales del siglo XIX, una dama victoriana llamada Alice Seeley Harris se internó por primera vez en la selva del Congo como misionera y acabó convirtiéndose en la primera gran fotógrafa de la era moderna. Provista de una primitiva cámara Kodak, fue testigo del más cruel holocausto de la historia de la humanidad: el régimen establecido en el Estado Libre del Congo por el rey belga Leopoldo II. Retrató sus abusos y crímenes enfrentándose como nadie lo había hecho al poder establecido, con la fotografía como única y poderosa arma. Su figura fue determinante para que la historia cambiara. Sin embargo, su vida y su leyenda se perdieron en la noche de los tiempos. Hasta ahora.
Koba el Temible –un libro de memorias, una crónica, una meditación sobre Stalin y su legado– es una continuación de Experiencia, la aplaudida autobiografía de Martin Amis. Es básicamente un libro político sin dejar de ser personal. Se centra en un importante punto débil del pensamiento del siglo XX: la tolerancia de los intelectuales occidentales ante el comunismo. Entre el personal comienzo y el final personal, Amis nos ofrece el mejor «cursillo» que se ha escrito sobre Stalin: Koba el Temible, lósif el Terrible.
El padre del autor, Kingsley Amis, aunque manifestó tendencias reaccionarias en la madurez, fue «un lacayo de la Komintern» (como él mismo acabaría diciendo) entre 1941 y 1956. Su segundo amigo más íntimo y luego su amigo más íntimo (después de la muerte del poeta Philip Larkin) era Robert Conquest, el destacado sovietólogo, cuyo libro El gran terror (1968) contribuyó más que ningún otro, con la única excepción de El archipiélago Gulag de Solzhenitsyn, a socavar los cimientos de la URSS. Este notable libro de memorias de Martin Amis analiza estas conexiones. Stalin dijo que la muerte era un hecho trágico, pero que la muerte de un millón era simple estadística. Koba el Temible gira alrededor de una muerte concreta y es una refutación del aforismo de Stalin.
«Un libro aterradoramente hilarante» (Javier Cercas).
«Tal vez el mejor libro del año. Bajo el pretexto de resolver con levedad la “equivalencia moral” entre la Rusia de Stalin y la Alemania de Hitler, el escritor inglés traza una panorámica trepidante de las ocultaciones estalinistas» (Matías Vallés, Bellver).
«Estupendo libro» (Rosa Montero).
«Imprescindible» (Félix de Azúa).
KL es una obra decisiva, un empeño ambicioso, destinado a convertirse en unclásico de la historia del siglo XX.
Nikolaus Wachsmann ofrece en esta obra histórica de referencia una crónica equilibrada, completa y sin precedentes de los campos de concentración nazis, desde sus comienzos en 1933 hasta su extinción —hace setenta años— en la primavera de 1945. Sobre el Tercer Reich se ha investigado más a fondo que sobre casi cualquier otro período de la historia y, sin embargo, no ha existido hasta ahora ningún estudio del sistema de campos de concentración que revisara exhaustivamente su prolongada evolución, la experiencia cotidiana de quienes vivieron en ellos —tanto verdugos como víctimas— ni la de todos aquellos que estuvieron en lo que Primo Levi denominó «la zona gris».
Con KL, Wachsmann cubre esta ostensible laguna en nuestra comprensión de los hechos. Su obra no es solo la síntesis de una nueva generación de investigaciones académicas —la mayoría sin traducir y desconocida fuera de Alemania—, sino que además saca a la luz sorprendentes revelaciones sobre el funcionamiento y el alcance del sistema de los campos de concentración, descubiertas tras años de estudio en los archivos. Este minucioso repaso de la vida y la muerte dentro de estos recintos, donde Wachsmann asume una perspectiva más amplia y muestra las diversas formas que fue adoptando aquel sistema a tenor de los cambios acaecidos en las esferas política, legal, social, económica y militar, nos permite contemplar un retrato unitario del régimen nazi y sus campos, inédito hasta hoy.