Un icono del pensamiento feminista».Philosophie Magazine
Cuarenta años después de la publicación de su libro más famoso, que asociaba una «voz diferente» y femenina a la ética del cuidado y replanteó la conversación sobre el yo y la moral como una conversación sobre una voz y los vínculos, la veterana feminista y primera profesora de Estudios de Género en la Universidad de Harvard Carol Gilligan revisita y pone en cuestión sus conclusiones originales.
Gracias a las investigaciones y trabajos de campo en los que se ha sumergido a lo largo de su carrera (desde aquel estudio pionero sobre la decisión de abortar hasta los más recientes, relacionados con el comportamiento y la toma de decisiones de niñas y adolescentes), Gilligan comprendió que esa singular voz no debe responder al binarismo o a las jerarquías de género impulsadas por el patriarcado: ha de ser, simplemente, Una voz humana.
La inteligencia artificial ha dejado de ser un argumento inquietante de las películas de ciencia ficción para convertirse en una cuestión tan real como urgente. Su evolución y los inevitables debates éticos que acarrea nos incumben a todos, pero suele delegarse esta responsabilidad en los propios directivos de las empresas tecnológicas, a menudo coaligados con quienes tienen intereses económicos.
Abrumados por un mundo que no terminamos de entender y que intuimos atractivo y peligroso, miramos hacia otro lado. Pero ¿estamos dispuestos a dejar un asunto tan delicado como el futuro de la humanidad en manos de una minoría? ¿Cómo garantizamos que los algoritmos no perpetúen sesgos y discriminación?, ¿Cómo deberíamos gestionar un fallo médico cometido por un robot?
¿Cómo era vivir en los márgenes de los antiguos imperios, en los límites del mundo conocido? Muchos griegos y romanos pensaban que las fronteras de su mundo marcaban el final de la civilización. Gracias a las excavaciones arqueológicas, hoy sabemos que en las fronteras de lo que consideramos el corazón de la civilización existieron culturas vibrantes y complejas. Owen Rees explora los poderosos imperios y pueblos diversos de Europa, Asia y África, más allá del alcance de Grecia y Roma, y el resultado es una mirada sorprendentemente rica y reveladora sobre el mundo antiguo.