UN ANÁLISIS AUDAZ SOBRE LA REGIÓN DONDE CONVERGEN LAS TENSIONES DE NUESTRO MUNDO.
El Gran Oriente Medio, la vasta región entre el Mediterráneo y China quecomprende gran parte del mundo árabe, así como otras partes del norte de África y de Asia, ha sido a lo largo de la historia la encrucijada de diversos imperios. Tras su disolución en el siglo xx, los estados poscoloniales han tratado de mantener la estabilidad frente a las luchas de poder entre facciones, los vacíos de liderazgo y las fronteras creadas arbitrariamente. En la actualidad, China está tratando de impulsar una nueva forma de imperialismo económico sobre la región. Como en el pasado, el Gran Oriente Medio será el escenario de futuras luchas entre grandes potencias.
En El telar del tiempo, Kaplan explora esa difícil zona del mundo para revelar cómo la historia influye profundamente en el presente y cómo las necesidades de mantener la estabilidad frente a la anarquía a menudo entran en conflicto con los ideales de gobernanza democrática. Para reconstruir la historia de ese enorme espacio y lo que sugiere para el futuro, Kaplan entrelaza textos clásicos, escritos de viajes y una gran variedad de voces de todos los países que llevan al lector a conocer la realidad sobre el terreno y a anteponerla a los ideales. El telar del tiempo es un libro provocador y clarividente que nos obliga a reconsiderar nuestra visión global del siglo XXI.
Mientras el mundo mira hacia las guerras del presente, el gigante asiático avanza silencioso y paciente, aplicando las mismas enseñanzas que escribió Sun Tzu hace más de dos mil años en El arte de la guerra, un verdadero tratado para vencer en el campo de batalla, pero también en la vida.
En El Tao de la guerra, el coronel Pedro Baños se adentra en este clásico imbatible. Con su habitual claridad y rigor, agrupa y comenta las máximas de Sun Tzu en grandes temas ―espionaje, liderazgo, tropas, táctica, estrategia, mando, logística―, demostrando que su obra no solo ofrece una guía personal accesible a todos, sino que constituye también la base de la actual estrategia de poder de China.
Únicamente conociendo en profundidad el pensamiento auténtico del mundo chino ―su concepción del poder, la armonía y el conflicto― puede entenderse la forma en que esta civilización milenaria aborda la competencia global.
Este singular libro parte de un breve viaje de su autor, y de un largo periplo como lector (el viaje a otros viajes) con el que Alejandro J. Ratia teje un cuadro polifónico en el que los caminos de sus personajes se entrecruzan. Se trata de un periodo (primera mitad del siglo XX) en que convivían la exaltación del exotismo y la crítica al modelo colonial, tiempos en que viajar hasta Tahití o Bora Bora no era ya aventura alguna, nada comparado a los relatos fundacionales de Bougainville, Cook y Wallis, cuando aquel país (anticipado por fabulaciones y poemas) apareció de repente como un sueño hecho realidad, una maravilla que corría el peligro de esfumarse al tocarla. Era el destino perfecto, paraíso del sexo, donde se vivía sin trabajar y la comida brotaba de los árboles.
De la cultura tahitiana aún quedaban los rescoldos cuando recalaron por allí Stevenson, Gauguin o Pierre Loti, pero el sueño polinesio se había reconvertido ya en un mito paradójico, respecto al espíritu explorador o el impulso predatorio. El universo mítico que rodea a Tahití, como viaje de ida y vuelta, será el destino perfecto no tanto del emprendedor aventurero como del soñador disoluto, preso de la tentación de la indolencia. Pocos de los personajes retratados por Ratia se decidieron a morir allí. Todos llegaron a tiempo de abordar una arqueología de la aventura. Tahití es ese lugar al que se planea viajar para encontrarse de vuelta en casa.