Salvo en la etapa franquista, el PSOE es el partido que más ha influido en la historia de España desde 1917 hasta la actualidad, y de modo determinante en dos periodos cruciales: la II República y la democracia actual desde su triunfal acceso al poder en 1982.
Sin embargo, su ideología y su trayectoria son las grandes desconocidas para la población en general, incluida la mayoría de sus propios afiliados. Hecho lamentable por cuanto una democracia exige el acceso de los votantes al conocimiento más preciso posible sobre aquellos partidos y personajes, de una ideología u otra, que tratan de gobernar la sociedad. Y de los que suele saberse poco más que las impresiones propagandísticas.
Este nuevo libro de Pío Moa expone con rigor historiográfico y agilidad periodística la apasionante evolución de un partido, cambiante como también lo ha sido, a veces traumáticamente, la historia del país en los ciento cuarenta años largos de existencia del PSOE.
A partir de la categoría de la génesis, Derrida ofrece una original lectura de la filosofía fenomenológica y pone las bases del pensamiento deconstructivo que desarrollará hasta su muerte.
Escrita entre 1953-1954, aunque publicada en 1990, El problema de la génesis en la filosofía de Husserl intenta analizar las dificultades y reordenamientos que provocó en el fundador de la fenomenología la reflexión sobre el tiempo, el devenir y la historia, tanto en la constitución del sujeto trascendental como en la producción intencional del sentido de sus objetos, especialmente los científicos.
En esta obra de juventud, Derrida presenta el verdadero programa de su filosofía y de su escritura. Al acercarse hoy a sus páginas, el lector puede también recuperar algunos de los rasgos esenciales del fecundo e influyente panorama filosófico francés de mediados del siglo XX, donde figuras como Levinas, Sartre, Merleau-Ponty o Tran Duc Thao desarrollaron su pensamiento fenomenológico más característico.
La obra que nos disponemos a leer es un texto lleno de novedades para la época. No se trata solo de la elección de temas nuevos sino también de nuevas perspectivas. Como ya se ha dicho, Maquiavelo es el primero en hablar de cómo conseguir el poder, sin entrar en valoraciones morales sobre los métodos usados para hacerlo ni en juicios sobre lo que conviene o no conviene hacer con el mismo una vez obtiene.