Un manifiesto para devolver al aula el poder de custodiar lo inesperado.
Este libro es un manifiesto contra la domesticación educativa y la lógica mercantilista que asfixia la enseñanza. Carlos Javier González Serrano defiende el aula como espacio 'sagrado' -no por devoción, sino por su capacidad de custodiar lo inesperado- donde el silencio, la pausa y la atención desafían la prisa y la uniformidad. Con un lenguaje que entrelaza filosofía, mística y experiencia docente, el autor denuncia el secuestro de los tiempos educativos, la mercantilización emocional y la infantilización pedagógica, y propone una educación que realme el mundo: que despierte el deseo de aprender, fomente la libertad y recupere la belleza como horizonte. Un libro para quienes creen que enseñar no es adiestrar, sino abrir caminos hacia lo inédito.
Frente a la creencia generalizada de que la violencia organizada experimenta un declive continuo a lo largo de la historia, este libro ofrece un análisis sociológico en profundidad que revela que, en realidad, va en aumento. Malesevic demuestra que la violencia está determinada por la capacidad organizativa, la penetración ideológica y la microsolidaridad, más que por las tendencias biológicas, lo que significa que, a pesar de que las sociedades premodernas están expuestas a espectáculos de crueldad y tortura, no cuentan con los medios organizativos necesarios para matar sistemáticamente a millones de personas.
El atestado policial es el documento donde se extienden y contienen las diligencias que llevan a cabo los funcionarios de Policía Judicial (y que pueden ser indicio o medio de prueba, o incluso prueba material), resultantes de la comprobación y averiguación de los hechos presuntamente delictivos, aprehensión, en su caso, de sus responsables, y ocupación de los efectos o instrumentos procedentes de la infracción penal. Así, en el atestado policial se ha de dejar constancia de todas aquellas diligencias de prevención e investigación efectuadas sobre un ilícito penal y que posteriormente se integrarán en el procedimiento penal correspondiente. Por ello, no es extraño considerar que el atestado así concebido constituya la primera piedra y los cimientos de un edificio jurídico procesal que finalizará con una sentencia condenatoria o absolutoria. Por tanto, bien sea como piedra angular o elemento esencial, será un pilar importante del armazón que conforma los distintos componentes que integran los procedimientos penales.