Los malestares sociales que se han ido acumulando durante décadas están cristalizando hoy en un descontento profundo que pone en cuestión los propios fundamentos de la convivencia democrática, la confianza en las instituciones y la idea de futuro. En este contexto, la pregunta se impone: ¿qué podemos hacer?
En Contra el descontento, Cristina Monge, socióloga, profesora universitaria y una de las analistas más influyentes del panorama político español, ofrece una lectura crítica y, al final, esperanzadora de este malestar colectivo. Con un tono claro y sin renunciar a la profundidad analítica, recorre los principales desafíos del siglo xxi: la precariedad, la soledad digital, la crisis ecológica y la desafección de la ciudadanía hacia las instituciones y sus representantes. A través de este recorrido, traza la radiografía de una sociedad cansada, atemorizada e incapaz de imaginar otros caminos.
Para Weil, la colonización es un crimen que destruye formas de vida y modos de pensar, que priva a los pueblos de su pasado, reduciéndolos al estado de materia humana, y que ejerce su efecto también sobre las naciones colonizadoras y sus ciudadanos, quienes se ven amenazados por el mismo daño que han causado: el desarraigo. La autora denuncia además las contradicciones a este respecto de la Francia heredera de la Revolución y de la izquierda francesa: «Me avergüenzan aquellos a los que siempre me he sentido más cercana. Me avergüenzan los demócratas franceses, los socialistas franceses, la clase obrera francesa». Según Weil:
«La cuestión, siempre, allí donde hay opresión, es saber quién hace que el corazón de los oprimidos se llene de amargura, de resentimiento, de rebeldía, de desesperación […] ¿Existe en alguna parte una raza de hombres tan naturalmente servil que pueda ser tratada con desprecio sin despertar en ella al menos una protesta muda, un resentimiento impotente? […] Todos los hombres, sean cuales fueren su origen, su medio social, su raza, el color de su piel, son seres orgullosos por naturaleza. Dondequiera que se oprime a los hombres se suscita inevitablemente la rebelión, tal como la compresión de un muelle desencadena la liberación de su fuerza.»
Un ensayo provocador que cuestiona el papel del arte en la sociedad actual. Maillard desmonta imposturas estéticas y reflexiona sobre el sentido del arte, su función y su relación con la experiencia humana.