La IA nos ayudará a hacer frente a crisis enormes, como el cambio climático, los conflictos geopolíticos y la desigualdad de ingresos, mediante la absorción de datos, la creación de autonomía y la intermediación entre los seres humanos y la realidad. Podría resolver algunos de los mayores misterios de nuestro universo, revolucionar campos tan diversos como la medicina y la arquitectura y elevar el espíritu humano a cotas inimaginables.
Aunque también planteará retos a una escala y con una intensidad nunca vistas, que mermarán nuestra capacidad de juicio y acción independientes, pondrá a prueba nuestra relación con lo divino e, incluso, podría impulsar una nueva fase de la evolución humana. ¿A quién elegiremos para guiar a nuestra especie a través de este desierto? ¿O es que ya lo hemos hecho, pasiva e inconscientemente?
Mientras traza el rumbo entre la fe ciega y el miedo injustificado, Génesis esboza una estrategia eficaz para navegar por la era de la IA. El último libro del estadista Henry Kissinger, escrito en colaboración con los tecnólogos Craig Mundie y Eric Schmidt, prepara a los responsables de la toma de decisiones del presente -es decir, a todos nosotros- para las elecciones del mañana y nos dota de los recursos necesarios para aprovechar las oportunidades que ofrece la IA sin sucumbir a las fuerzas más oscuras desencadenadas por esta revolución.
UN TEMA PARA EL DEBATE.
UN FENÓMENO EDITORIAL DESDE SU PUBLICACIÓN.
UN LIBRO QUE NO DEJARÁ A NADIE INDIFERENTE.
Mucho se ha dicho acerca de la incompatibilidad de la ciencia y la religión. La creencia de que una invalida la otra ha estado presente durante años. Y sin embargo, según avanza la tecnología, la sociedad y la cultura, esta noción pierde fuerza: nunca como en esta primera mitad del siglo XXI ha habido tantas pruebas científicas de la existencia de un Creador.
En este libro, José Carlos González-Hurtado muestra todas las pruebas que apuntan a Dios. Sin embargo, este no es un libro de religión. Haciendo hincapié en los grandes descubrimientos actuales con un estilo ágil y riguroso, el autor invita a la reflexión y el diálogo y expone en estas páginas la respuesta a la que probablemente sea la cuestión más trascendental a la que podemos enfrentarnos.
Para cultivar la comprensión del planeta y de nuestros semejantes, además de viajar, tenemos el recurso de la gran literatura. Hay un mundo que conocer y en el que perderse, y si nos dejamos guiar por la curiosidad, esta puede llevarnos a un viaje interior que nos cambie a mejor. El mundo es cada vez más pequeño: todos estamos más conectados y podemos explorar el planeta de formas que a nuestros antepasados ni se les habría pasado por la mente. Y, sin embargo, pueden verse divisiones por doquier. Cunde la desconfianza y las falsedades se propagan. Viajar puede ayudarnos a contrarrestar estas tendencias, al igual que lo puede hacer leer sobre las experiencias de otras personas en otras tierras y épocas.