¿Qué hay que hacer con un alce que cruza la calle imprudentemente? ¿Con un oso sorprendido allanando una morada? ¿Con un árbol asesino? Hace trescientos años, a los animales que infringían la ley se les asignaba un abogado y se los juzgaba. Hoy en día, las respuestas no se encuentran en la jurisprudencia, sino en la ciencia: la curiosa ciencia de los conflictos entre el hombre y la vida salvaje, una disciplina en la encrucijada del comportamiento humano y la biología de la vida salvaje. Roach acompaña a investigadores forenses de ataques de animales, especialistas en conflictos entre el hombre y el elefante, gestores de osos y expertos en «árboles peligrosos». Realiza un intrépido viaje desde las aldeas del Himalaya indio donde los leopardos son terroristas hasta la Plaza de San Pedro en las primeras horas antes de la llegada del papa para la misa de Pascua, cuando las gaviotas se abalanzan sobre el elaborado despliegue floral. Prueba cebos para ratas, aprende a instalar una efigie de buitre y es asaltada por un macaco. Combinando ciencia forense poco conocida y genética de la conservación con un variopinto elenco de espantapájaros láser, imitadores de langures y ardillas intrusas, Roach revela tanto sobre la humanidad como sobre los infractores de la ley de la naturaleza. Cuando se trata de fauna «problemática», descubre que los humanos son a menudo el problema y la solución. Fascinante, ingenioso y humano, Crímenes animales ofrece esperanza para una coexistencia compasiva en nuestro hábitat humano en constante expansión.
Cien empresas son responsables del 70% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Y, de entre ellas, Aramco, Gazprom y China Energy son las tres multinacionales que más CO2 regurgitan en el planeta. Desconocidas para el gran público, son las campeonas internacionales del petróleo, el gas y el carbón, respectivamente. Si este trío fuera un país, sería el tercer mayor emisor del mundo, solo por detrás de China y Estados Unidos.
En este libro, Mickaël Correia revela cómo estos tres gigantes industriales despliegan todo un arsenal de estrategias —corrupción, neocolonialismo, grupos de presión, greenwashing, soft power, etcétera— para perpetuar nuestra adicción a los combustibles fósiles. Al extraer con voracidad estos recursos de las entrañas de la Tierra, avivan a sabiendas las llamas que consumen nuestro planeta y actúan como verdaderos criminales climáticos.
De los clubes privados de Nueva York a los salones del Kremlin, de Pekín a los palacios de Riad, Criminales climáticos desvela los círculos de poder ocultos en el corazón del «capitalismo fósil» y la forma en que estas empresas desarrollan y prenden la mecha de una bomba que amenaza a toda la humanidad; en un momento en que se insiste sin cesar en la necesidad de adoptar comportamientos individuales ecorresponsables, este libro identifica a los verdaderos culpables del caos climático y demuestra la urgencia de actuar contra ellos de una vez por todas.
Durante su infancia, las tres hermanas Brontë, junto con el hermano, Branwell, crearon un mundo de ficción formado por tres países imaginarios: Angria, Gondal y Glass Town. Es a partir de Glass Town que Carson desarrolla la primera parte de este libro cumbre, titulada «Ensayo de cristal», siendo las siguientes: «La caída de Roma», «El libro de Isaías» y «El género del sonido».
De principio a fin, Carson despliega su perspicacia y lucidez crítica. Utiliza su vasta cultura para dialogar con autores de la antigüedad como Aristóteles y así exponer su punto de vista desde un saber y no desde cualquier moda, rabia, ira o indefensión.
Ya en la adolescencia, Carson tuvo conciencia de lo que significa ser mujer, una mujer que se vale de su intelecto para pensar el mundo, y ante todo el mundo femenino por el que aboga respaldada por la mitología clásica, la filosofía y, sobre todo, por una vida inmersa en la lectura. Anne Carson se ha forjado un pensamiento propio que ahora nos ofrece tamizado por su ironía, su transparencia y su ingenio.