Hoy en día el riesgo de una guerra global es muy real, y esta amenaza posee la capacidad de acabar con la civilización humana. En este impactante libro, Sundeep Waslekar repasa la historia de la guerra y ofrece una serie de soluciones para alcanzar la paz mundial y el progreso global mediante el abandono de la carrera armamentística que amenaza la existencia humana. La invención de armas cada vez más dañinas, de misiles inteligentes, de drones con IA y de robots asesinos, junto con el auge del nacionalismo y la intolerancia, hace que los seres humanos sean hoy más vulnerables que nunca. Podemos sobrevivir a los ataques terroristas, al cambio climático y a las pandemias, pero la humanidad no puede sobrevivir a una guerra mundial en la que se utilicen armas nucleares.
¿Alguna vez has pensado cuántos habitantes tendrá la Tierra en 2050? ¿Puede decirse que la población posee fecha de caducidad, por el riesgo anunciado de una explosión demográfica? ¿Está Europa realmente amenazada por la migración musulmana? ¿Qué papel desempeñará el cambio climático en el destino de la humanidad? ¿Morirá de viejo el pueblo chino? ¿El futuro pertenece a las mujeres?
Guerras, hambrunas, catástrofes naturales, epidemias… la historia humana ha estado marcada hasta nuestros días por eventos trascendentales que han modelado el mundo y nuestra presencia en él. Tras un siglo XX especialmente convulso, y tras alcanzar un crecimiento poblacional sin precedentes, el planeta reclama ahora dar respuesta a otros insólitos desafíos, como la disminución de la natalidad, el aumento de la esperanza de vida, los movimientos migratorios, la urbanización acelerada, la urgencia climática o el envejecimiento de la sociedad.
En este lacónico y elocuente ensayo, el reconocido demógrafo Rafael Puyol Antolín radiografía la evolución y el estado actual de la población mundial de un modo tan riguroso como accesible, abordando los principales mitos y las grandes incógnitas y extrayendo valiosísimas conclusiones de la observación y los datos.
En esta obra que fusiona magistralmente el arte y la ciencia, Fernando Giráldez, catedrático emérito y experto en neurociencias, nos guía a través de las grandes obras del Museo del Prado para revelarnos cómo ya los pintores clásicos, desde El Bosco hasta Sorolla, utilizaban técnicas pictóricas que, sin saberlo, avanzaron los descubrimientos científicos sobre la percepción visual.
El autor explora cómo estas técnicas, como el sfumato de Leonardo o la perspectiva aérea de Velázquez, reflejan los complejos mecanismos del cerebro humano, y no solo nos muestra cómo los artistas han sido neurocientíficos intuitivos, sino que también nos invita a reconsiderar la experiencia estética desde una perspectiva científica, revelando la estrecha relación que hay entre cómo vemos el mundo y cómo lo representamos.
Agotado el tiempo de la nueva política y del populismo, se abre una ventana de oportunidad para nuestro país
Propuestas y reformas para que España lidere la nueva economía
España tiene en 2023 la misma renta real per cápita que en 2005, mientras que otros países de nuestro entorno son mucho más ricos que entonces. Esto significa que en los últimos dieciocho años no hemos mejorado, de media, nuestro nivel de vida.
Nos encontramos, por tanto, en el camino hacia dos décadas perdidas. Hay muchas razones que explican cómo hemos llegado hasta aquí, pero destaca un reto estructural de fondo, el más importante: España va rezagada en la carrera del conocimiento.
En Un país posible, un plantel de prestigiosos politólogos, economistas y sociólogos ofrece un camino de reformas concretas, acotadas, realistas, basadas en la evidencia y políticamente viables, para cambiar esta trayectoria y contribuir a que España se convierta en un país líder en la nueva economía con un modelo justo y equilibrado.
Como su título sugiere, este libro propone un paseo, descansado y reparador, como solo pueden serlo los buenos paseos, por los conceptos e ideas clave del fértil territorio que nos abre la neuroeducación: ha sido escrito con el afán de exponer, de una forma completa y accesible, ese nuevo mundo de conocimientos ya esbozado en los otros tres libros anteriores que Francisco Mora ha dedicado a la temática, de los que constituye una continuación natural.
Se trata, a fin de cuentas, de un intento de ofrecer unas pinceladas, mediante un lenguaje asequible, de ese largo proceso evolutivo que ha llevado a la comunicación de los seres vivos y que culmina con el ser humano actual. Por lo que en estas páginas, en esencia, se habla de los orígenes y la evolución del lenguaje, de la escritura, de la lectura y también de la creatividad, teniendo siempre en cuenta la perspectiva de la enseñanza: de los docentes, profesores y maestros, pero también de sus alumnos y alumnas, verdaderos protagonistas de esta historia.
Este libro no es tanto un manual de traducción como una amena guía cultural. No trata de metodología ni de técnica, sino de los plátanos o las higueras que crecieron en el Evangelio de san Mateo según las distintas traducciones, o del pez de Babel, criatura maravillosa que sólo había que acercarse al oído para comprender al instante todas las lenguas del mundo. Dicho de otro modo, esta obra nos descubre lo que la traducción es capaz de hacer por nosotros en todas las áreas en las que interviene, desde la literatura hasta la diplomacia, pasando por la filosofía, la subtitulación, las noticias o el turismo.
El viaje con el que arranca este maravilloso libro evoca la primera de tantas fugas de Arthur Rimbaud, en 1870, huyendo de su madre. Para el autor de Iluminaciones y Una temporada en el infierno, la vida se organiza en movimiento, el estado supremo de la poesía. Sylvain Tesson, que comparte con él la naturaleza inquieta del caminante, sigue los pasos del enfant terrible desde sus primeros versos en latín hasta las ansias de aventura que lo condujeron a Abisinia. Rimbaud se movió sin descanso, cambiando constantemente de punto de vista. Escapó de las Ardenas, pasó por salones parisinos de los que no quiso formar parte, persiguió el amor en Bélgica, vagó por Londres y se aventuró a morir en las pistas de tierra africanas.
Un verano con Rimbaud recorre paisajes reales e imaginarios y se adentra en expresiones y versos del poeta como su conocido «yo es otro», que permite reflexionar sobre la escisión del sujeto moderno, o su famoso poema de las vocales. Tesson comprende como nadie su necesidad de desplazarse, propone una interpretación sutil y elegante de sus versos y aviva en el lector el deseo de conocer o reencontrarse con una obra escasa pero salvaje.
Esta joya inedita en español, con todos los ingredientes de una buena novela, sigue la vida de grupo de artistas en el Londres victoriano.
"Brillante. Muy original en su forma y en su montaje narrativo de escenas cruzadas".
Julian Barnes
"Un experimento jamás superado en el arte de la biografía".
The Guardian
Junio de 1846. Mientras Londres languidece bajo una ola de calor (la insolación ataca, la carne se pudre y el hielo es un bien muy codiciado), un glamuroso círculo de escritores y artistas pasan el verano bebiendo, cenando y opinando.
Berlín, 1945. El Oficial de Control de Narcóticos Arthur J. Giuliani llega del sector estadounidense de la ciudad con la tarea de restablecer el orden en las calles de la antigua capital del Reich. Por todas partes son aún visibles las heridas abiertas por las bombas británicas, americanas y rusas, y en este paisaje desolador cada vez más gente recurre al uso de sustancias psicoactivas. Si hasta hace poco habían sido los estimulantes y los sedantes los que habían enfrentado a la sociedad con el problema de su regulación, en 1943 apareció en escena un nuevo tipo de droga, los alucinógenos, cuando el joven químico Albert Hofmann descubrió accidentalmente el LSD en los laboratorios de Sandoz en Basilea.
Cinco años más tarde, el Dr. Henry Beecher, profesor de Harvard, empezó a trabajar con el gobierno estadounidense para investigar el uso que los nazis hacían primero de la mescalina y luego del LSD como "suero de la verdad". Esta investigación allanó el camino a la mayor operación de inteligencia estadounidense para estudiar técnicas de control mental: MKULTRA, el infame programa de experimentos llevado a cabo por la CIA en los años 50 y 60, que utilizó LSD y métodos de tortura y manipulación mental para extraer confesiones. MKULTRA, que se creó con el objetivo de aniquilar a los enemigos comunistas de Estados Unidos y luego para imponer la manipulación masiva de la conciencia a toda una generación de estadounidenses, acabaría configurando la política antidroga estadounidense durante más de medio siglo.