Este libro analiza las interconexiones cronológicas y enfatiza acerca de la continuidad entre los años veinte, los treinta, los años de la propia guerra y el período de posguerra, extendiéndose hasta sucesos como la reunificación de Alemania. Busca respuestas a preguntas tales como: ¿Por qué muchos influyentes norteamericanos estuvieron a favor del fascismo antes de la guerra? ¿Por qué transcurrió tanto tiempo hasta que Estados Unidos decidió apoyar a las democracias europeas contra la Alemania nazi? ¿Y por qué un ataque japonés contra un territorio estadounidense, Hawái, provocó que EEUU se viera 'arrastrada' accidentalmente a la guerra contra la Alemania nazi, en lugar de entrar en ella a propósito? De hecho, fue la Alemania nazi la que declaró la guerra a Estados Unidos y no a la inversa. En cuanto a la posguerra, ¿por qué los dirigentes de EEUU no erradicaron todas las formas de fascismo en Alemania y en otros lugares, España incluida, después de 1945? ¿Por qué en vez de eso eligieron oponerse a los antifascistas?.
El estudio que sigue no es un análisis, es una síntesis. Se trata de una tentativa de ofrecer un esbozo general relativamente breve, así como una interpretación congruente del papel jugado por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Este tema fascinante ha sido ya objeto en EEUU de numerosas síntesis. Sin embargo, el presente estudio difiere de forma evidente de los puntos de vista ortodoxos sobre la historia de la guerra y sobre el papel jugado por Estados Unidos en el conflicto. Para empezar, aquí se sostiene que el papel de EEUU, o más exactamente, el papel del liderazgo político y económico estadounidense durante la guerra no estuvo guiado primordialmente por motivos idealistas, como por lo general se supone.
Ibn Arabi, reconocido como «maestro máximo», fue el responsable de la sistematización de la mística especulativa islámica. Además de centrarse en la purificación del alma y los estados y etapas de la vía mística como modo de acercamiento a Dios, quiso comprender la relación de Dios con su creación y el orden al que esta obedece. Su obra puede considerarse también exponente de la penetración en al-Ándalus de la tradición ismailí que reunió filosofía neoplatónica, cosmología, esoterismo y ciencia de las letras.
El tratado que aquí se presenta por primera vez en castellano traducido directamente del árabe, 'Uqlat al-mustawfiz, refleja en su título una imagen mística: la disposición del siervo expectante ante su señor y la traba que el intelecto le impone. Esta atadura tiene también un significado cosmológico: es el Intelecto Primero que liga al ser humano universal con Dios y le asegura que volverá a su creador al final de los tiempos. En el ser humano se concentran todos los elementos del universo.
Como si de un paseo por su laboratorio se tratase, Jalalvand recrea con ingenio la relación entre los grandes temas filosóficos y los descubrimientos científicos. En la conocida 'Metamorfosis' de Kafka, ¿queda algo de Gregorio Samsa en la cucaracha en que este se ha convertido? Si, como señala el autor de este libro, él mismo sería capaz de crear células humanas luminiscentes con tan solo insertar un gen de medusa en su genoma... ¿dónde pondríamos los límites? Si bien las clásicas cuestiones filosóficas sobre la vida, el ser humano y la sociedad adquieren hoy un sentido diferente, todavía existe una profunda brecha entre las ciencias naturales y la filosofía a la hora de explicarlas. Farshid Jalalvand busca equilibrar esta carencia a partir de un ameno relato en donde ideas, experimentos, así como el pensamiento de filósofos clave se combinan con ejemplos de cultura popular para mostrar cómo los avances científicos cambiaron radicalmente las respuestas que los pensadores daban a preguntas que siempre nos acompañarán como especie: ¿qué somos?, ¿cómo hemos llegado aquí?, ¿cómo evolucionamos? «En el origen todo fue filosofía y, como reivindica este maravilloso libro, nunca ha dejado de serlo. Hacer uso de la moderna biología para responder a las eternas preguntas de la filosofía responde al sueño de Descartes: una ciencia universal en la que todos los conocimientos estén integrados.» Eduardo Infante, filósofo