Cuando Felipe II encomendó en 1567 el gobierno de los Países Bajos a Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, el experimentado militar, de sesenta años de edad, se puso en camino hacia Bruselas con un cometido claro: castigar a los rebeldes que se habían alzado contra el rey el año anterior, perseguir la herejía protestante y modernizar las finanzas del país. Alba tuvo que bregar con burgomaestres y abades díscolos, con una población que observaba con temor a los soldados españoles veteranos llegados con el duque, y con las incursiones de los mendigos del mar, piratas empleados por Guillermo de Orange, el principal líder de los rebeldes huidos al extranjero. El descontento de la población ante las políticas defensivas y fiscales del duque de Alba se agravó por una serie de catástrofes naturales en forma de inundaciones y malas cosechas, y desembocó en 1572 en la revuelta masiva de Flandes desencadenada por la conquista de la ciudad holandesa de Briel el 1 de abril de aquel año por los mendigos del mar. La rebelión se extendió con rapidez de norte a sur de los Países Bajos y enfrentó a Alba al mayor desafío con el que se había topado hasta ese momento.
La complejidad del mundo contemporáneo es abrumadora. Se nos exige una opinión sobre las vacunas, el cambio climático, la inteligencia artificial o los conflictos internacionales, a menudo sin contar con información suficiente para emitir un juicio. Y, al mismo tiempo, nos cruzamos con personas cuyos valores contradicen frontalmente los nuestros. ¿Cómo evitar tanto la parálisis de la duda como el refugio en certezas dogmáticas? El escepticismo filosófico, lejos de ser una postura negativa o destructiva, nos ofrece un camino sorprendentemente útil para navegar estas aguas turbulentas. Maria Lorenza Chiesara recupera la sabiduría de Sexto Empírico, el médico-filósofo del siglo II d. C., para mostrarnos cómo la suspensión del juicio sobre aquello que no podemos conocer con certeza nos conduce, paradójicamente, hacia una vida más serena, tolerante y equilibrada. A través de siete lecciones accesibles y profundas, este libro nos enseña a distinguir entre las cosas "aparentes" y las "oscuras", a manejar la ansiedad producida por la incertidumbre, y a apreciar el valor de un pensamiento que permanece abierto y en constante indagación. Una invitación a ejercitar la duda como método para pensar con claridad y actuar con sensatez en tiempos donde la sobrecarga informativa y el extremismo son una amenaza constante a nuestra paz mental y social.
¿Dejarías tu vida en manos de un algoritmo? Todos lo hemos hecho ya. A ciegas, sin querer. Si nos lo hubieran preguntado antes, si nos hubieran advertido en la letra grande de los riesgos y las repercusiones de delegar decisiones en la inteligencia artificial, quizá habríamos resuelto otra cosa. Somos, en cierto modo, marionetas del algoritmo, aunque no necesariamente de la manera que imaginamos. Pero quienes manejan los hilos no están hechos de silicio, sino de carne y hueso.