Desde muy joven, Alexander von Humboldt entró en contacto con las eminencias científicas y políticas de su época. Viajar y explorar el mundo, en especial el Nuevo Mundo, era su plan de vida.
Fue un científico, explorador y humanista que legó una amplia obra: entre sus libros Ensayo político sobre el reino de la Nueva España y Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente hasta el tardío Cosmos, se condensan las observaciones y teorías sobre la naturaleza, la cual le parecía un organismo vivo e interactivo de suma intensidad. En sus estudios se adelantó con minucia a su época; por ejemplo, dada su obsesión por las mediciones y los instrumentos de precisión, detectó cómo la deforestación que la humanidad genera es el causante de un cambio climático con consecuencias desastrosas.
Humboldt creía en el libre flujo de las ideas y de la información, una comunicación sin fronteras. Es así que su metodología de investigación se extendía dentro de una red internacional conformada por los mejores científicos, una red muy moderna, por correspondencia y 200 años antes de internet. Era un científico que sabía interrelacionar cosas y lugares y aplicar los nuevos métodos, como la geografía comparada.
Ha pasado un siglo desde que Víctor Frankl comenzó a desarrollar su pensamiento, a raíz de su trabajo con la juventud vienesa en las décadas de 1920 y 1930 en centros de asesoramiento juvenil para la prevención del suicidio. Su diagnóstico, no obstante, conserva una inquietante similitud con el presente: una juventud carente de intereses, presa del vacío existencial, con un desgano general por la vida. En estos primeros escritos reunidos ya es posible vislumbrar el germen del binomio "logoterapia y análisis existencial", así como una concepción de la existencia entendida como unidad radical y totalidad pluridimensional. Este libro nos permite apreciar la sensibilidad y agudeza de un joven psicólogo que supo elaborar una visión del hombre que aún hoy se presenta como una fuente inagotable de optimismo y esperanza.
Henry David Thoreau es conocido como pensador político y autor de los ensayos «Desobediencia civil» y «Walden». Más recientemente se ha destacado su faceta de amante de la naturaleza y precursor del ecologismo. Pero Thoreau fue, antes que nada, un hombre religioso y espiritual, de una espiritualidad crítica con las creencias establecidas. La complejidad y variedad de sus pensamientos se refleja en sus múltiples referentes religiosos, en su vertiente de creador de mitos y fábulas, y en su tendencia a reflexionar sobre el sentido moral de la existencia en el mundo más allá de las convenciones sociales. La presente edición es el primer recorrido completo por esta dimensión espiritual del «filósofo salvaje» que rechazó el saber museístico y la mera acumulación de conocimientos que no pasan por una conciencia de la incertidumbre y por la implicación práctica y emocional del yo en el mundo. A través de textos tomados de sus obras, de sus diarios y de su correspondencia, este libro ofrece una visión panorámica que introduce al lector en los temas fundamentales del pensamiento de Thoreau: la Naturaleza, Dios, el autoconocimiento, la pobreza y la sencillez, la soledad y la amistad, la ciencia y la fe, la muerte. Un pensamiento que no ha perdido vigencia.