¿Qué tienen en común la caída del Imperio Romano, la creación de las primeras universidades y el auge del anticlericalismo en la Europa contemporánea? La Iglesia católica ha estado en el centro de algunos de los episodios más fascinantes y desconocidos de la historia. Desde los primeros concilios hasta la controversia de la Reforma, pasando por los secretos de los monasterios medievales y los desafíos del siglo XX, estas páginas te conducirán por momentos sorprendentes de la historia de la Iglesia católica. ¿Sabes qué papel jugaron las reliquias en la Edad Media? ¿O cómo cambió el mundo con las decisiones de Trento y el Concilio Vaticano II? Eso no estaba en mi libro de la Iglesia católica es un viaje a través de los secretos mejor guardados de la Iglesia: desde el misterio de la tumba de San Pedro hasta las tensiones entre los primeros cristianos, las intrigas políticas de las Cruzadas y el inesperado vínculo entre la Reforma tridentina y la ciencia moderna. Asimismo, descubrirás detalles insólitos, como la influencia del Vaticano en la formación de los Estados modernos y el decisivo papel de algunos papas en momentos clave de la historia. «Quien no conozca el cristianismo, y por ende el catolicismo, jamás podrá comprender la historia de Occidente». Javier Sádaba, filósofo y teólogo. «Un libro imprescindible para acabar con los grandes prejuicios contra la Iglesia católica y para ver cómo la verdad de la historia resplandece una vez se disipan los principales tópicos en su contra». Javier Navascués, Infocatólica.
¿Sabía que hubo antisemitas de derechas franceses que simpatizaron con el anarquismo? ¿O que durante la Revolución rusa surgió en Ucrania el Ejército Negro anarquista que combatió al mismo tiempo contra bolcheviques y zaristas? ¿Y que en la Manchuria de los años treinta del siglo XX se organizó una Comuna Libre formada por anarquistas coreanos que combatieron al ejército japonés?
El anarquismo vio la luz como ideología en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX y sus principales ideólogos fueron Pierre-Joseph Proudhon y el noble ruso Mijail Bakunin, siendo su definición canónica: una propuesta de organización revolucionaria de la sociedad caracterizada por la inexistencia de cualquier tipo de estado, gobierno, jerarquía y leyes escritas.
Este libro nos adentrará en personajes como Ravachol o Bonnot, representativos de un anarquismo francés conocido como «ilegalista», poco amante de la teoría y propenso a la violencia contra el «sistema». Revisaremos tópicos como que, entre finales del siglo XIX y las tres primeras décadas del XX, la principal implantación organizativa del anarquismo tuvo lugar en la Europa mediterránea y el Imperio ruso o las mitificadas virtudes de los anarquistas españoles y rusos en sus respectivas guerras civiles. También abordaremos la experiencia revolucionaria durante nuestra contienda fratricida y analizaremos experiencias libertarias ignoradas como la del Ejército Negro del anarquista ucraniano Nestor Mackhnó durante la guerra civil rusa o la de la Comuna Libre de Shinmin en Manchuria.
¿Sabías que el primer rey cruzado que llegó a Jerusalén fue el vikingo Sigurd de Noruega? ¿Que Leonor de Aquitania fue la primera mujer en embarcarse en una cruzada? ¿Que la secta de los asesinos trató tres veces de acabar con la vida del mismo Saladino? ¿Que san Francisco de Asís se presentó ante el sultán de Egipto para convencerlo de que se convirtiera al cristianismo y logró una tregua en plena quinta cruzada? ¿O que el emperador Federico II recuperó Jerusalén sin disparar una sola flecha y después de ser excomulgado por el papa Gregorio IX?
Concebidas como un peregrinaje armado en nombre de Dios, las cruzadas constituyen un acontecimiento decisivo en la Edad Media cuya memoria y debate siguen estando de plena actualidad hoy en día. El adjetivo «cruzado» se continúa utilizando entre los combatientes del autodenominado Estado Islámico para referirse a Occidente, casi mil años después, y su influjo y fascinación es objeto de estudio, investigación e interés por parte de historiadores, amantes de la historia y lectores aficionados a las leyendas y enigmas que adornan a sus protagonistas.
Desde la llamada incandescente de Urbano II a tomar la cruz en 1095 hasta la sangrienta caída de San Juan de Acre en 1291, las expediciones religioso-militares de los llamados cruzados están llenas de episodios singulares y casi siempre crueles, pero también revelan actos de piedad y admiración mutua, como la que mantuvieron Ricardo Corazón de León y Saladino mientras se enfrentaban con toda la dureza posible.