Al contrario que los demás tomos, que siguen una línea cronológica, Deschner se centra en este en crímenes concretos, que divide en los siguientes grupos:
El sistema de falsificaciones cristiano.
El engaño de los milagros y las reliquias.
La economía de las peregrinaciones.
Oscurantismo y ruina de la educación de la Antigüedad.
Destrucción de libros por los cristianos y destrucción del paganismo.
El mantenimiento y consolidación de la esclavitud.
Falsa enseñanza social y real política social de la iglesia.
Aparecieron los primeros grandes doctores de la Iglesia, y los santos, en contra de todas las pasiones humanas, realizaron una serie de ejercicios mentales dignos de todo encomio que han entrado a formar parte tanto de la historia de la fe como de la historia del pensamiento [...]”. Sin embargo, cabe puntualizar que esto no se produjo en contra de todas las pasiones humanas sino en buena medida por ellas, pues quien se toma en serio el espíritu no puede creer que uno sea dos o tres o que tres sea igual a uno. La teología cristiana llama a esto suprarracional y no contrarracional o irracional. Lo llama misterio, no absurdo. Y al haber entre el cielo y la tierra tantas cosas que nuestra filosofía escolástica ni se imagina, no es necesario tomar por verdadero todo lo que se ha imaginado, ni hace falta tomar el mayor de los absurdos por cierto y considerarlo un gran misterio. “Si Dios —dice Diderot—, por quien tenemos la razón, exige sacrificar la razón, es un prestidigitador que hace desaparecer lo que acaba de dar.
UN RECORRIDO RIGUROSO Y ASEQUIBLE POR LAS IDEAS FILOSÓFICAS MÁS RELEVANTES DEL SIGLO XX.
En una sentencia famosa, Kant declara que enseñar filosofía es enseñar a filosofar. Fiel a este precepto, Christian Delacampagne nos explica la historia de la filosofía del siglo XX desde una perspectiva didáctica, alejada de la mera sucesión de grandes nombres y frases célebres. Se trata, sobre todo, de una brillante y sagaz reflexión sobre los problemas fundamentales en torno a los que se ha desarrollado el pensamiento contemporáneo y sus imbricaciones con los acontecimientos más trágicos que han ido moldeando nuestra sociedad actual.
Esta obra demuestra que las transformaciones profundas a las que se vio sometido el mundo a lo largo del siglo pasado influyeron decisivamente en nuestra forma de pensar, y que también la filosofía sigue siendo una herramienta necesaria para entender la realidad en la que vivimos.