Mientras lidiamos con la inseguridad y la incertidumbre propias de la modernidad líquida, Bauman sostiene que nuestras identidades —sociopolíticas, culturales, profesionales, religiosas o sexuales— también están en un proceso de transformación constante y, hoy, son más frágiles que nunca: vivimos en una época de cambios rápidos y vínculos desechables —ya sea un coche, una prenda o incluso una pareja—, y como resultado, nuestras formas de ser se vuelven transitorias y difíciles de definir.
La identidad —una noción, por naturaleza, ambigua y escurridiza— se ha convertido en una clave para comprender la transformación de la vida social y la experiencia personal en nuestra época líquida. En este breve ensayo, Bauman profundiza con claridad en el análisis de este fenómeno.
El concepto de ideología forma parte de nuestro vocabulario política habitual. Sin embargo, no por ello deja de ser un concepto sujeto a constante polémica y debate sobre su verdadero significado y utilidad. El profesor Michael Freeden, a quien no escapa el descrédito que la noción de ideología ha sufrido en el siglo XX, ofrece en este libro un pormenorizado análisis del origen, historia e interpretaciones del concepto en el mundo contemporáneo. Por añadidura, Freeden polemiza con quienes consideran superado el tiempo de las ideologías y brinda al lector una defensa de la ideología como forma de pensamiento indisociable de la política occidental.
Thomas Piketty y Michael J. Sandel abordan aquí temas que abarcan la economía, la filosofía y la historia, y valoran cuánto hemos avanzado en la lucha por lograr una mayor igualdad entre las personas de todo el mundo. Al mismo tiempo, afrontan las profundas divisiones que aún persisten a causa de la desigual riqueza, el mal uso del poder y el deseo de estatus y muestran tanto sus acuerdos como sus discrepancias.
Este diálogo nos permite vislumbrar nuevas posibilidades para el cambio y la justicia sociales, pero también es un recordatorio de que el lento progreso hacia una mayor igualdad para todos nunca llega sin un profundo conflicto social y la lucha política.