«Toda acción transformadora del mundo se basa en una narración. El storytelling, por el contrario, no conoce más que una sola forma de vida, que es la consumista».
Las narraciones crean lazos. De ellas nace lo que nos conecta y vincula. De este modo, fundan comunidades y nos salvan de la contingencia. Sin embargo, hoy, cuando todo se ha vuelto arbitrario y azaroso, el storytelling se ha convertido en un arma comercial que transforma la narración en una herramienta más del capitalismo, propagándose en medio de la desorientación y la falta de sentido característicos de la sociedad de la información.
Narración e información son fuerzas opuestas. El espíritu de la narración se pierde entre las informaciones que convierten a los individuos en consumidores, solitarios y aislados, consagrados a instantes, con el objetivo de incrementar su rendimiento y su productividad. Solo la narración es la que nos eleva y nos une a través de una historia común de experiencias transmisibles que hacen significativo el transcurso del tiempo, aportando un poder transformador a la sociedad; es la única que puede congregarnos alrededor del fuego para darnos sentido.
Esta crisis narrativa tiene vastos antecedentes, que Byung-Chul Han investiga en este ensayo, y que son una continuidad de sus reflexiones sobre la sociedad de la información.
En su nuevo libro, Max Hastings se centra en la crisis de los misiles de Cuba, los trece días de octubre de 1962 que mantuvieron el mundo al borde del abismo nuclear. Hace una nueva aproximación a este momento histórico desde los distintos puntos de vista de líderes nacionales, oficiales rusos, campesinos cubanos, pilotos estadounidenses y desarmadores británicos, a la vez que aporta entrevistas con testigos visuales, documentos de archivo y diarios, grabaciones en cinta de la Casa Blanca, para ofrecer un retrato aproximado de la guerra fría en la Cuba de Fidel Castro, la URSS de Nikita Jrushchov y los Estados Unidos de Kennedy.
Más allá de la historia militar y de la confrontación, Hastings profundiza en las causas de fondo que propiciaron el conflicto, desde la situación de la Cuba aliada de Estados Unidos bajo el mando de Batista hasta el régimen de extrema hostilidad hacia los americanos de Castro, pasando por el sentimiento de debilidad de los soviéticos ante los americanos después de la segunda guerra mundial y su necesidad de reafirmación en el pulso de la guerra fría.
La relación entre capitalismo y democracia se ha vuelto problemática, pero ambos se necesitan mutuamente
Hace tres décadas, tras el colapso de la Unión Soviética, el capitalismo democrático occidental pareció triunfar definitivamente. Hoy, ese sistema atraviesa una crisis profunda. A izquierda y derecha proliferan las voces de quienes afirman que al capitalismo le iría mejor sin democracia, y la de quienes sostienen que la democracia estaría mejor sin capitalismo.
La democracia liberal está amenazada incluso en los países donde nació, Reino Unido y Estados Unidos, en medio de una ola populista global. Los modelos políticos autoritarios y los modelos económicos anticapitalistas siguen ganando popularidad.
¿Por qué ha sucedido esto? Y, sobre todo, ¿qué debemos hacer? Martin Wolf reflexiona sobre el precario equilibrio donde se asienta el binomio capitalismo-democracia.