Maja Pflug despliega los momentos desconocidos de esa vida: los hombres a los que quiso, la relación compleja con sus padres, la manera en que educó a sus hijos, su compromiso político en épocas en que su condición judía era una condena certera. Sus largos años en la mítica editorial Einaudi, donde leía manuscritos y redactaba informes, corregía y traducía.
La única biografía oficial de Audrey Hepburn, icono del cine y la moda y protagonista de una gran labor humanitaria, en un retrato íntimo avalado por su familia.
Pocas celebridades alcanzan el estatus icónico de Audrey Hepburn. De origen humilde, creció en los Países Bajos, donde sobrevivió a la malnutrición mientras colaboraba con la resistencia holandesa durante la Segunda Guerra Mundial, y llegó a convertirse en una de las mayores estrellas de la historia del cine.
Reconocida por su trabajo en películas clásicas como Vacaciones en Roma, Charada, My Fair Lady o Desayuno con diamantes, Audrey Hepburn obtuvo prácticamente todos los premios del mundo del espectáculo, incluso la codiciada distinción EGOT, que reconoce a personas que han ganado los cuatro premios más prestigiosos del entretenimiento en Estados Unidos: el Emmy (televisión), el Grammy (música), el Óscar (cine) y el Tony (teatro).
Hace sesenta años el mundo se horrorizó con el descubrimiento de la realidad de Auschwitz, el escenario de la mayor matanza de la historia humana: un millón cien mil seres humanos asesinados, incluidos más de doscientos mil niños. Pero, más allá de las imágenes y de los testimonios de las víctimas, la realidad de lo que Auschwitz fue y significó ha seguido escapando a nuestra percepción.
Laurence Rees, que lleva quince años investigando el nazismo, no sólo ha utilizado la documentación aparecida en estos últimos años, sino que se ha valido de más de un centenar de entrevistas a supervivientes del campo y a sus verdugos nazis, que por primera vez hablan de sus experiencias, ahora que no arriesgan nada por dejar testimonio de lo que han vivido. Éste es el primer relato completo de la historia de Auschwitz, que se convirtió en un inmenso taller que trabajaba para la guerra, a la vez que en una fábrica de muerte, donde se acabó arrojando a los niños vivos a las hogueras, al no dar abasto las cámaras de gas. Un lugar singular, con funcionarios corruptos, con médicos sanguinarios como Mengele y hasta con un burdel para estimular a los prisioneros “muy trabajadores”. Pero tal vez lo más terrible resulte saber que cerca del ochenta y cinco por 100 de los miembros de la SS que trabajaron en el campo y sobrevivieron a la guerra han quedado impunes, que ni se arrepienten ni creen necesario excusarse con la obediencia a las órdenes recibidas y que ello no parece escandalizar hoy a sus conciudadanos. Este libro pretende despertar nuestras conciencias para que entre todos impidamos que vuelva a haber otro Auschwitz.