Durante la posguerra las presas políticas —condición que nunca se les reconoció oficialmente— fueron algo más que simples cautivas: tuvieron que soportar un asedio humano premeditado que alcanzó una crueldad extrema: el concepto de redención se manifestó con toda su crudeza en los presidios de mujeres. En Irredentas el profesor Ricard Vinyes relata con una profusión de datos hasta ahora inéditos el poco conocido universo de las cárceles femeninas durante la dictadura del general Franco.
Los elocuentes testimonios, en primera persona, de las propias protagonistas, desvelan un colectivo de mujeres que, pese al sufrimiento inflingido por un sistema penitenciario brutal, se esforzaron por conservar lo único que las mantenía vivas: su identidad humana y política.
Lejos de ser un desenlace inevitable, el ascenso de Hitler al poder fue el resultado de las acciones conscientes de unas élites políticas, económicas y militares que, cegadas por sus propios intereses, creyeron poder manipular al nazismo y plegarlo a su voluntad. No hubo fatalidad histórica ni procesos imparables: fueron decisiones concretas, tomadas por personas concretas, las que franquearon el camino al desastre. Von Papen, Hindenburg, Hugenberg o los industriales Krupp y Thyssen apostaron por una alianza peligrosa que terminó devorándolos: el flirteo de la derecha conservadora con la extrema derecha, motivado por el miedo al cambio y la defensa de sus privilegios, acabó volviéndose en su contra y abriendo las puertas del infierno. A través de documentos inéditos y un análisis minucioso, Chapoutot reconstruye las intrigas, pactos secretos y errores fatales que convirtieron una democracia vibrante en el umbral del totalitarismo. Pero esta no es solo una lección de historia: también es una advertencia urgente sobre nuestro presente. Porque los mecanismos que erosionaron Weimar siguen acechando.
La madrugada del 24 de marzo de 1976, María Estela Martínez de Perón, Isabel, dejó de ser presidenta de la Argentina, casi dos años después de la muerte de Juan Domingo Perón. El helicóptero que la sacó de la Casa Rosada no fue a la Quinta de Olivos. ¿Quién la acompañaba? ¿Fue víctima de una trampa de su propio entorno? ¿Por qué Massera la tuvo estrictamente vigilada? ¿Cómo es la vida hoy de esta mujer, a la que envuelve un silencio que parece más obligado que voluntario? Casi olvidada, o tal vez escondida, es momento de empezar a contar lo que vio, lo que sabe y lo que oculta.