La llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la presidencia del gobierno en 2004 marcó el comienzo de una etapa que hizo de España un país pionero en materia de derechos cívicos. En la presente obra, los autores analizan el legado legislativo de aquel período, que permitió avances en materias como la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, la libre orientación e identidad sexuales, la protección jurídica de todas las familias, el reconocimiento de las víctimas de la violencia política o la protección de las personas dependientes.
Ante la ofensiva de algunos discursos políticos que abogan en la actualidad por un retroceso en los derechos conquistados, este libro supone una reivindicación de aquel legado, así como un análisis pormenorizado de los retos a los que se enfrentaron y las vicisitudes jurídico-constitucionales que siguieron a su aprobación.
Además del prólogo introductorio del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y del epílogo de la socióloga Belén Barreiro, el libro cuenta con la participación de doce reconocidos juristas e investigadores: María Ángeles Alcalá, Luis Arroyo, Juan María Bilbao, Francisco Caamaño, Ana Carmona, Marina Echebarría, Juan Fernando López Aguilar, Paz de la Cuesta, Fernando Rey, Ana Ruiz, Esther Seijas y María Solanas.
Tras el brutal golpe de Estado de 1936, la represión fue uno de los pilares fundamentales para que la dictadura franquista se mantuviera durante cuarenta años en el poder, y la Dirección General de Seguridad (DGS), situada en la Real Casa de Correos, en plena Puerta del Sol, el símbolo del terror impuesto.
Por los calabozos de la DGS pasaron miles de hombres y mujeres que fueron encarcelados, torturados y asesinados: Marcos Ana, Marcelino Camacho, Enrique Ruano, Nicolás Sartorius o el histórico dirigente comunista Julián Grimau, entre otros. A pesar de que la DGS se mantuvo activa hasta entrada la democracia, actualmente no queda vestigio alguno que rememore lo que allí sucedió. Hay placas en honor a los que lucharon el 2 de mayo de 1808, a las víctimas del atentado del 11M o a los muertos por la Covid-19, pero nada que recuerde a todos aquellos que padecieron la dictadura de Franco.