Esta es la primera edición bilingüe griego-español de los cuatro evangelios canónicos, realizada no en equipo por un especialista en lingüística y filología griegas. Su extensa introducción plantea, primero, las cuestiones generales de autoría, época y relación entre los sinópticos y Juan; luego, aspectos fundamentales del texto: la lengua y la estructura narrativa del subgénero de los evangelios. El texto griego seguido para la traducción es el de las dos ediciones del Nuevo Testamento consideradas las más sólidas científicamente (Aland-Black y Nestle-Kilpatrick), si bien el autor opta, a veces, por una lectura diferente tomada de los manuscritos. La traducción está pensada tanto para conocedores de la lengua griega como para lectores interesados en los evangelios ya sea por su fe o por motivos histórico-literarios. A modo de comentario, las numerosas notas al pie aclaran los problemas que presenta el relato.
Recuperamos Los cuatro libros, el canon, el texto fundamental en el que se basa lo que conocemos como filosofía confuciana.
Estos cuatro libros, que Confucio no redactó personalmente, son el canon de su escuela, también conocida como «de los Letrados». Frente al individualismo anarquizante del taoísmo, el confucianismo representa la dimensión social del hombre, cuya moralidad viene definida por el deber, la posición y la función, ya sea en la familia o en el Estado. Textos que demuestran que la historia y la cultura chinas son tan incomprensibles sin las doctrinas de Confucio como las europeas sin la filosofía griega y el cristianismo.
Hay en la experiencia de leer una felicidad y libertad que resultan adictivas. La lectura libera. Se extiende a leer la vida, a leer quiénes somos y en dónde estamos. Anima las conversaciones de lector a lector. Se contagia por los lectores en acción: padres, maestros, amigos, escritores, traductores, críticos, editores, tipógrafos, libreros, bibliotecarios y otros promotores del vicio de leer.