Amanda Mauri entiende la pérdida y el duelo como dos de los pilares sobre los que se construye el género.
Mediante un lenguaje rico en matices y lleno de sensibilidad, en Museo de las ausentes, la autora se sirve de casos testimoniales y de la cultura popular para reflexionar sobre los temas que le preocupan: los usos políticos del duelo por el feminismo, la posibilidad de subvertir el miedo a través del arte, la irreverencia y la comunidad, los legados de los movimientos sociales que han construido su resistencia a partir de la pérdida, y la importancia de la dimensión afectiva y psíquica del poder.
Mauri teje una trenza que une ensayo, fabulación y testimonio para ampliar las fronteras del género literario y de la literatura sobre el género: un texto híbrido que gira en torno a un «centro secreto», un recuerdo traumático al que la autora regresa una y otra vez para cimentar sus ideas. Reflexiones sobre la memoria, el deseo, el dolor, la violencia y la escritura se superponen. El resultado es un trabajo lúcido y preciso, capaz de adentrarse en el horror y de narrarlo sin perder tensión literaria.
Museo de las ausentes es un viaje circular, transitado por fantasmas, por sombras y, también, por repentinos fogonazos de luz.
El camino del Zen y la senda del samurái son formas de sabiduría para transitar nuestra cotidianeidad. En tiempos de cambio e incertidumbre, valores de ética samurái como la devoción o la resiliencia pueden ser muy convenientes. La austeridad y el vacío fértil del Zen nos enseñan a vivir en el presente. Alexis Racionero Ragué nos sumerge en el universo japonés combinando de forma muy amena la filosofía y la espiritualidad con el libro de viajes. A partir de una ruta por Japón, nos introduce en la ética, la estética y la espiritualidad del samurái, el monje guerrero imbuido por el Zen. Su mirada constituye una moderna reinterpretación de este arquetipo que hoy puede encarnar tanto en un hombre como en una mujer. Mushin recorre lugares como el monasterio de Eiheiji, cuna del Soto Zen, la tumba de los 47 ronin, la montaña sagrada del Koyasan, los bosques de Nikko o la fortaleza de Himeji. Paralelamente, aparecen apuntes de cine clásico japonés, referentes contemporáneos como Kill Bill o textos clásicos del Bushido.
Aclamado como un genio mesiánico y tildado al mismo tiempo de bufón imprudente, Elon Musk ha capturado el imaginario popular de nuestra era. Pero, más allá del personaje, Quinn Slobodian y Ben Tarnoff proponen una tesis inquietante: Musk no es una anomalía del sistema, sino su encarnación más lograda. Bajo esta premisa, su forma de operar definiría la economía del siglo xxi de la misma forma que el fordismo definió el capitalismo del siglo xx.
Heredero de la tecnocracia, el muskismo plantea gobiernos dirigidos como startups, equipados con software capaz de automatizar políticas a gran escala; promete soberanía individual a través de la tecnología ―la fusión creciente entre humanos y máquinas y la evaporación de buena parte del trabajo―; y ofrece seguridad en tiempos de crisis. A cambio, sin embargo, concentra el poder en las pocas manos de quienes poseen la infraestructura. Presentado como modernizador, este proyecto esconde en su interior un mecanismo que reactiva antiguas jerarquías.
¿De dónde vienen todas estas ideas? ¿Qué camino han seguido hasta llegar al corazón de la primera potencia mundial? La propuesta de este libro es que, para entender el mundo que Elon Musk aspira a construir, debemos entender primero los mundos que construyeron a Elon Musk. Desde Sudáfrica hasta Silicon Valley, de SpaceX a DOGE, de la ciencia ficción a los videojuegos y las redes sociales, sus páginas recorren las experiencias que han moldeado la visión de Musk para revelar la lógica política y económica que están adoptando los gobiernos y las corporaciones más poderosas del planeta. Muskismo no trata solo de un hombre, trata del mundo que está ayudando a transformar.