En la Antigüedad, el saber verdaderamente valioso era el entendimiento de los orígenes, del del nacimiento del mundo y de los dioses o héroes. Más tarde, el saber se orientó hacia el conocimiento sobre el futuro y la utopía que nos esperaba. Hoy, en cambio, parece atrapado en la necesidad de comprender un presente sofocante y demasiado extenso; pasado y futuro han convergido y nos ahogamos en su vórtice, confundiendo el saber con la mera comunicación. Pero este libro no es una elegía por la sabiduría perdida. Es una invitación a reflexionar sobre qué es para nosotros el saber y cómo podemos transmitirlo a quienes ocupen después el mundo.
¿Cuál es la fuente de los saberes humanos? ¿Podemos vivir sin certezas?
¿Con qué criterios podemos aceptar que lo que conocemos sea verdadero o falso?
¿Sirve el escepticismo para lograr una vida mejor?
En las últimas décadas, para alcanzar la verdad o la tranquilidad interior, se han reivindicado casi todas las escuelas de la sabiduría antigua: desde los estoicos a los cínicos, desde los epicúreos a Platón y Aristóteles, pasando por los taoístas chinos, los budistas del zen japonés o el yoga indio. En esta recuperación constante de los clásicos tan solo parece faltar la escuela escéptica.
Hoy en día tendemos a asociar escepticismo con incredulidad ordinaria. Sin embargo, el escepticismo no implica una negación absoluta, sino más bien todo lo contrario, es decir la puesta en cuestión de dogmas, tópicos y prejuicios. El escepticismo filosófico deriva de la palabra skepsis que significa «investigar», no conformarse con una respuesta dogmática. Pensar con sentido implica dudar, cuestionar las aparentes certezas. Es por ello que el escepticismo ha sido una de las más potentes tradiciones de la historia de la filosofía y de la ciencia, que sigue vigente y merece ser reivindicada si queremos comprender aspectos fundamentales de nuestra mente y de lo que nos rodea.
Una obra de singular importancia que reconstruye el pensamiento de los escépticos grecolatinos, dirigida por igual a iniciados y profanos.
Daniel Tubau nos propone pasear de la mano de los escépticos para llegar al conocimiento admitiendo nuestra ignorancia. Además, nos revela que a través de la duda podemos encontrar un camino hacia la felicidad.
Actualmente, cerca del 75 por ciento de las nuevas amenazas para nuestra salud proviene del mundo animal. El cambio climático favorece el intercambio de microorganismos patógenos (virus y bacterias) entre humanos y animales, con los que compartimos cerca de trescientas enfermedades.
No existe ninguna razón para pensar que las infecciones emergentes o reemergentes disminuirán en el futuro, sino todo lo contrario. Por tanto, necesitamos más que nunca abordar los retos de salud de manera integral considerando a la población humana y al planeta como una unidad.
En este libro, Ignacio López-Goñi, Elisa Pérez-Ramírez y Gorka Orive, tres prestigiosos expertos de diferentes disciplinas sanitarias, nos explican cómo todo está conectado (salud humana, animal y ambiental) y que para afrontar de forma exitosa los grandes desafíos a los que nos enfrentamos -futuras pandemias, resistencia a los antibióticos, nuevos virus, zoonosis...-, aplicar una estrategia de Salud Global (One Health) es urgente e imprescindible.